Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 55

Con el impulso que recibió de este toque como solista, volvió al estudio. Con equipos rudimentarios empezó a grabar “Fritos de mi tierra”, un trabajo que circuló en redes, tuvo bastante acogida y ratificaba los sonidos Funk, Hip-Hop y latino que ‘Zatélite’ quería para su música. Con él se presenta a su primer Altavoz, le da la propulsión definitiva que necesitaba y consolida una banda que lo acompañaría en su trabajo como solista. Luego de esto, vendría la nominación a los premios Shock y varios festivales Altavoz más. Había una consolidación de nombre. Sobre la música que hace y sobre lo que hoy llaman fusión, ‘Zatélite’ es crítico. Para empezar, entiende el auge que ha tenido esta música, en tanto son sonidos que están cerca de nosotros. Además, sonidos como el Drum & Bass y otros electrónicos se agotan rápido en su exploración, mientras que lo latino y los sonidos de las costas Caribe y Pacífica los conoce mejor desde pequeño, y podía explorar más en ellos. No obstante, entiende que este estilo, al parecer, se ha vuelto una fórmula, es decir, un proceso de composición que no exige demasiada técnica y que vende bastante bien en la coyuntura actual de la música. Es en este punto donde él no quiere estancarse, no quiere ser reconocido por esa música específica, y es lo que lo mueve a seguir explorando. Con esto, ‘Zatélite’ muestra una inquietud por el arte en general que le ha permitido moverse bastante, no sólo en la música, sino también como artista plástico. Él parte de inquietudes, de ideas, molestias y, desde allí, desarrolla su obra musical y plástica. Así ocurrió con la frase “Hay un error en el sistema” o la campaña de “Ciclobeat”, que fuera de ser bastiones artísticos en su trabajo, estuvieron conectadas a colectivos y movimientos en la ciudad. Caminando es la forma como ‘Zatélite’ construye sus letras desde diferentes frentes. Cree que es importante decir algo, así sea con algo de humor, como en muchas de sus canciones, pero que siempre la letra esté apuntando a un problema o entorno que pueda interpelar a la gente, como pasa con la canción “Mínimo”, que habla del salario mínimo legal en Colombia. Con ‘Zatélite’ vemos, entonces, un eslabón de esa música “alternativa” que ha tenido su cumbre en los últimos cinco años, pero también un artista que entiende que allí no se aceptan conformismos ni costumbres. En últimas, su propia búsqueda pareciera ser la del movimiento, la de encontrar formas de decir las cosas que lo interpelan, aunque siempre veremos en su música lo que él llama “sabor”, que puede ser un fraseo de Rap, un performance en tarima o un mural en alguna calle de la ciudad. Foto: Zatélite 55