Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 461

Con el fin de ir a buscar su público, construirlo, se inventaron algo que ellos llaman “Cambiando música por amor”. En esta campaña salen disfrazados por las calles tocando, en un formato acústico que incluye guitarra, voz, violín y alguna percusión improvisada. Entre parque y parque se acercan a la gente y le ofrecen una canción a cambio de que quien la escucha haga una buena obra, cualquiera que sea, a otra persona. Además, la persona que la hace debe tomar fotos y subirlas a las redes de ‘ENKii’. Esto ha devuelto experiencias valiosas, tanto para la banda que mueve sus redes y va dando a conocer su nombre, como para quien en un parque recibe un concierto improvisado con algo circense y con muy buena música. Esta idea de caminar por los parques ha impactado a muchísima gente, más por la sorpresa y la impresión que producen visualmente, que por algún prejuicio con la música. Así les pasó a dos mujeres que escuchaban Reggaetón en un parque y lloraron de felicidad ante el trueque de confianza que les proponía ‘ENKii’. También han trabajado bastante en estudio. En este han querido sacar un trabajo de suficiente calidad, algo diferente a lo que presentan en vivo. Es que la presentación en vivo la trabajan desde la diferenciación: cada montaje, cada tarima, cada caminar entre parques debe de tener su marca irrepetible, tanto en la forma como se interpretan las canciones, como en la actitud y vestimenta ante los diferentes públicos. De este modo, el cd o la grabación es un trabajo de estudio, con control de tiempos, interpretaciones y buscando los menores errores posibles, mientras que en vivo es una experiencia inigualable que es difícil repetir y que sólo ocurre según unos entornos específicos. La razón de esto tiene que ver con la idea del arte como una dinámica de impactar a un público, intimidarlo, al punto de que sienta que lo que tiene al frente es mucho más que música, es una experiencia integral que afecta varios sentidos. “Invencible” es una de las canciones preferidas del público de ‘ENKii’, quizás en ella está mucho de lo que son ellos como agrupación. Siendo “Invencible” una tonada que de entrada es romántica, tiene algo de la actitud de la banda. No es un hacer por hacer y conseguir el éxito a toda costa, pero sí hay en ellos una decisión de traspasar muchos niveles de la música y esto lleva consigo vender, ser comercial, que para ‘ENKii’ tiene que ver con la dignidad de los músicos. Sus letras, aunque son bastante claras, con una voz melódica, están llenas de metáforas y figuras narrativas que dan cabida a la libre interpretación de quien las escucha, como una que habla de una madre que le sacó los ojos a su hijo para convertirlo en un ángel. Esta historia no es extraída de un libro de ficción, Manuel la vivió cuando estudiaba medicina. Su papel como compositor fue darle las formas literarias y musicales para volver una historia, quizás tétrica y violenta, en un pequeño relato inquietante sobre el amor y sus formas de liberación. ‘ENKii’ hace una música que ellos llaman R.I.P. (Rock, Indie y Pop). Sus canciones tienen algo de macabro, de teatro, de historias quizás cotidianas, pero llenas de giros insólitos. Su apuesta en escena va desde lo cómico hasta lo solemne. Son una agrupación que parece ir y venir entre varios estilos, pero que al verla es difícil olvidarla o confundirla, en parte porque las voces y sonidos, combinados con el espectáculo como apuesta, dan la sensación de estar ante algo salido de otros escenarios, pero que conecta rápido a la gente que los escucha. En definitiva, son una agrupación hecha para tarimas, para brindar conciertos inigualables donde la experiencia de asistir a uno se convierte en un viaje de sensaciones con los cambios de ritmos, letras tejedoras y sonidos que no se esperan ante su aparición en tarima. Para ellos, la versatilidad es una apuesta musical que se explota y se controla en concierto, tener concentrado y acongojado al público es una de las virtudes que tienen como agrupación. Foto: Santiago Rodas 461