Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 418

Entrar en un género casi desconocido para el medio local, los llevó a preguntarse por los alcances de esto. Así, empezaron a buscar en el mundo cómo estaban las redes de este género. Primero estaban las pocas bandas “comerciales” stoners a nivel mundial, pero luego encontraron tejidos de microrredes stoners: Brasil, Alemania, Grecia, Chile, entre otros países, contaban con una escena underground, pero fuerte, de estos sonidos. Lo natural era buscar lugares para tocar. Más para probarse, por tantear la banda, tuvieron unos primeros toques, varios pequeños, y las eliminatorias de Altavoz. Estas les permitieron entender en qué estaban, qué problemas presentaba tener una banda con baterista como vocalista en un escenario que no estaba preparado para tal acople. A pesar de que no clasificaron al Internacional, esta participación les sirvió para grabar el primer trabajo. También, con la forma como grabaron este primer disco, buscaron cambiar un poco las ideas predominantes sobre sonido y grabación. Específicamente, grabaron con menos efectos y “limpiezas” de sonido, como muchas bandas de Stoner. La idea es que en la grabación puedan capturarse las dimensiones del espacio, es decir, que la música tenga reverberación, algo que normalmente los grupos suelen evitar: “Yo no soy fan de las grabaciones modernas, cosas ultramasterizadas para sonar duro, a mí me gusta que la música vibre, que respire, que haya subidas y cosas bajas”. Aquí saben que encuentran una barrera para lo que hacen. Pero esto no parece ser un problema, la idea no es seguir unos ritmos sino tratar de avivar otros más desconocidos. De este modo, especialmente ellos como colectivo artístico han buscado ir creado la red Stoner en la ciudad: “No nos importa si el género tiene cabida en Medellín, porque toda la vida nos ha gustado empujar”. 418 Foto: Karl Desing Y Gigi entiende cómo hacer esto, ya lo hizo con ‘Juanita Dientes Verdes’ y su Grunge y Alternativo en los noventa, cuando todo parecía agotarse entre el Punk y el Metal. Hoy en ‘Ohmaigad’ con un programa de radio, una articulación con una red mundial de colectivos y eventos esporádicos a nivel local han ido mostrando las posibilidades de una música que, aunque para muchos puede ser Rock, tiene bastantes particularidades en su ritmos, además de que desafía los tiempos y sonidos tradicionales de este género. Con ‘Ohmaigad’ vemos la pregunta por la creatividad, donde los géneros y las posibilidades musicales pueden agotarse rápido entre tan pocas casillas de composición. Esta es una banda que tiene una experiencia y capacidad a sus espaldas envidiable, pero que entiende que un género que es tan escaso a nivel local debe empezar por las actividades más pequeñas: live-sessions, toques de bar, etc., y en ese orden ir creciendo la escena. El Stoner de ‘Ohmaigad’ tiene bastante de misticismo, canciones largas, voces fuertes y piezas instrumentales. Siempre crea esa sensación de un encierro que va liberándose gradualmente, de una música que va tornándose repetitiva sin ser extenuante, por el contrario, unas distorsiones hipnóticas que transportan bastante a quien las escucha. En últimas, es una banda que construye con el significado de las conexiones de personas que se respetan y admiran, crean juntos y buscan coordinar a la perfección lo que al principio sólo era un aprendizaje de batería. Como ‘White Stripes’, es una banda que saca canciones de la empatía, del amor de pareja, pero también de la capacidad de trabajar sin parar en la búsqueda de un sonido que siempre