Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 384

sus canciones desde pistas y mezclaba en vivo, en otros más grandes tenía hasta veinte personas en tarima entre bailarines e instrumentistas. La música que presentaba estaba a la altura de grandes tarimas y su trabajo de difusión apuntaba de entrada a grandes eventos. Con sus primeras grabaciones empezó a asistir a festivales como Invazion Fest, Altavoz (en varias oportunidades), en el Quito Fest en Ecuador, entre otros. Su música tan cercana al Rock, pero con un sonido electrónico, funky y latino en tarima, ha sido atractiva para eventos grandes en los que la energía de mucha cantidad de público está en juego. Es que Greco ha sido estricto con lo que produce y publica. A la hora de componer busca una melodía, una celda musical que da vueltas en su cabeza. Con este inicio empieza a componer la canción desde el bajo y el teclado. Como resultado, graba canciones bastante largas que luego tiene que ir recortando para hacerlas públicas. En este proceso es bastante autocrítico e intentando situarse por fuera del papel del productor, prueba si la canción naciente es algo que él disfrutaría y consumiría como público. En general, sus canciones, aunque están atravesadas por todas las exploraciones que lo habitan, tienen velocidades similares y conservan ese groove que da el bajo, que sigue siendo el centro de todas sus composiciones. Esta construcción va más allá de lo que logra en el estudio solo, también intenta recoger la respuesta del público y las emociones que cada álbum o canción despiertan. Es que para Greco el arte, en especial la música, es algo que debe llegar a alguien, algo que debe construirse en el movimiento dialéctico entre el público y el compositor: “Lo más gratificante para un músico es tocar la fibra de alguien”. A pesar de tener algunas canciones que ha producido y publicado en demos o en sencillos, su apuesta ha sido por los álbumes enteros. Estos permiten, en otras cosas, crear un concepto que se va hilando a través de las canciones. La forma que les da dependerá de ciertos estados de ánimo. Algunos son instrumentales, otros, melancólicos, otros con bastante alegría y así le va dando forma a conjuntos de canciones. El formato de ‘Greco Réptil’ con instrumentación ha tenido cierta acogida en la escena local y nacional, pero aún siente que su indefinición en un género le ha creado obstáculos a su música. Como rockero no encuentra espacios, y su propuesta es más cercana a la Electrónica, y en la música Electrónica destaca que los géneros están hiperespecializados y sus públicos tienen unas preferencias y círculos muy concretos en los que no caben exploraciones o músicas en intersticios como las que él propone. 384 Quizás por esto ha encontrado mejor disposición ante su música en otros países y escenarios. A Estados Unidos suele ir a conciertos y festivales, en España hizo parte de varios compilados y donde mejor siente que su música es aceptada es en los toques underground. Allí, en una bodega o un rave sin mucha planeación, es donde se encuentra un público que no tiene prevenciones con los géneros y asiste con la intención de dejarse llevar por sonidos y sensaciones, cualquiera que estas sean. Esto es, al final, lo que Greco ha buscado con su música. Greco tiene un proyecto con unos sonidos marcados muy propios y una disposición para tocar en diferentes tarimas, pero su verdadera cercanía con la música la encuentra en la producción. Por esto intenta variar su proyecto personal con otros, como el que ha hecho con ‘Los Ingenieros’, grupo de Música Urbana de Medellín. Allí encuentra formas de aprender de otros y aportar desde su conocimiento de producción y construcción de canciones. También compone canciones para otros artistas de Electrónica y otros géneros. Con Greco es fácil detectar esa inquietud creativa alrededor de la música que rompe con todo tipo de taxonomía musical, la amplitud de sus experiencias dan cuenta de un músico que no está buscando un punto de llegada o un sonido final, sino que puede estar en total movimiento desde polos bastante opuestos, pero siempre dedicando todo a cada pregunta musical. En Greco está la chispa eterna por aprender, por llenarse de sonidos, experiencias y gente que aporte en la construcción de esa próxima canción, que es siempre la más importante.