Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 370

Desde ahí van surgiendo más de veinte canciones grabadas y otras cinco sin grabar. Mientras que “De Esquina a Esquina” fue seleccionada por El Profe de Radiónica como la canción más propicia para la radio, “Aquí sí hay amor” se ha vuelto una canción de culto en un sector del Hip-Hop. La primera fue compuesta por Kolacho y la segunda es una idea principalmente de Jairo. En las letras, el sello es el de la esperanza, la alternativa, dignificando sí, pero más positivos que críticos. Sus letras son casi que pioneras de otra tendencia del Rap en la ciudad, en la que siempre han sido muy importantes las historias y las letras creando subgéneros y escuelas. ‘C15’ empieza a mostrar otra época del mensaje del Hip-Hop que permite una nueva relación con la alegría y la fiesta, y reformula y reinterpreta las dificultades y la violencia en un código que no se ahoga en la rabia. Pero no sólo en sus letras se ve su postura, sino en su movilización y acción. El mejor ejemplo de esto es la Escuela Kolacho, proceso de formación de Hip-Hop, con la que han logrado tener proyectos de cientos de alumnos y mantener una conexión y relación con los niños. Ese trabajo de barrio, de comuna, les ha permitido ser embajadores de ciudad, viajar con la música y como testigos y artífices de un proceso; así sucedió en el Festival Fábrica de Rimas de Marruecos, donde más que un concierto se trataba de unos intercambios y un gran encuentro. En este camino ha habido crítica y alianzas con el Estado, particularmente la Alcaldía, pero por el tipo de orientación que ha tenido la Alcaldía en los últimos cuatrienios frente a la música y el Hip-Hop, ‘C15’ se ha vuelto un grupo de mucho interés institucional para campañas, jingles, pero, en especial para procesos culturales con un componente de formación. En este camino han desarrollado un gran carisma con niños y niñas, y ha sido un grupo capaz de pasar sin problemas del escenario afectuoso del colegio a grandes tarimas. Su carácter desenfadado, la personalidad casi que tierna de sus integrantes y una despreocupación por hacer letras románticas, dulces, les amplía el grupo, desde niños y niñas hasta gente que no escucha Rap. La fórmula de un nicho en el Rap sin que los limite parece que funciona muy bien. En el 2010, dos grandes espectáculos han sido Hip6 con un público de cinco mil personas y Revolución Sin Muertos -como teloneros de ‘Los Aldeanos’- frente a quince mil personas, lo que nos recuerda que este es un proceso lento en el que 370 se conquistan personas ajenas al Hip-Hop en redes sociales y eventos institucionales o internacionales, y se siguen llenando plazas con raperos. Mientras se va ganando una audiencia, lo que tiene que funcionar es la unión, la química de los integrantes. Aunque el grupo es muy reconocido por su mánager y gestor –Jeihhco-, que ya tiene un nombre propio y una proyección de figura pública, el director art