Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 219

Los ensayos son difíciles, la grabación es difícil y las presentaciones todavía más. La primera presentación fue en Bello, en Rock por la Solidaridad, donde les dieron treinta minutos para tocar en medio de un aguacero. Al principio no había el público -tenía que estar a la intemperie- y aun así, con la moral abajo, empezaron a tocar. La gente llegó y se fue quedando, resistió hasta que terminaron. La vocalista Michelle busca la elegancia en la música del grupo, y nos vamos encontrando con un virtuosismo al que pocas veces renuncia el Metal, y que quizá es una de las dos razones por las que escogen este género. El vocalista piensa que el Metal es una especie de elite artística y se refiere primero a su complejidad musical, de instrumentos, ensambles y composición, y luego a las letras. La posibilidad de hacer poesía con el Metal es la segunda razón para elegir quedarse en este género. Metáforas y figuras literarias son usadas por este grupo y, como suele pasar en el Metal, al escribir se separan bastante del contexto y de la coyuntura, aunque mantienen posiciones que emergen en un mundo de introspección o ficcionado. El nombre, creado de la conjunción de ateo y némesis, quiere señalar que “no hay un dios que castigue, no hay un dios que discrimine, no hay un dios que sea enemigo”. Esa apuesta conceptual con algo tan inicial como es el nombre nos da acceso a lo que es y va a ser el mensaje de ‘Athemesis’, no sólo en la letra. Un mensaje introspectivo pero que no sale y entra de lo mustia, y mantiene algo de color. Hay algo desenfadado en ellos, refrescante en medio de grupos que se meten al mismo lado, al mismo problema, pero nunca ofrecen salida. Es quizá desde el desenfado, pero sobre todo desde una creación desatada, que las letras pueden ser de amor, tema vetado en una de las miradas del Metal. Esto trae a colación la explicación de que son una banda de Metal que no está conformada por metaleros. La vocalista piensa que el hecho de que algunos escuchen Tango, Salsa y que otros hayan hecho parte de bandas de Punk les da una versatilidad y una capacidad musical interesante, pero también los hace estar más desvinculados de una escena que se pretende como exclusividad de gustos. Tienen claro mantenerse en su búsqueda musical sin afanarse y perderse en encajar en un terreno que otros han nombrado y delimitado. Sin detenerse mucho, fueron entonces llegando a “Lorelein”, su primer EP (su primer cd), donde además de poner a prueba toda la disciplina y perfeccionismo para grabar, va quedando una impronta de unas canciones que nacen con un poema que luego se deforma y extiende para acomodarse a unos propósitos sonoros. Bernardo lidera el proceso usando un software de composición para pasar su parte a cada músico. Primero toda la banda hace observaciones sobre la canción completa que presenta el vocalista y guitarrista, y luego cada músico estudia su parte, la ajusta. El proceso de creación de una canción puede ser de meses, aún con mucha constancia, y luego nueve meses de ensayo para sentir que quedó bien estudiada por toda la banda. Es difícil componer, difícil grabar y también es difícil presentarse. El rider técnico de la banda (sus especificaciones de equipos, sonido y soporte) es costoso y la agrupación lo tiene que subsidiar muchas veces ante las ganas y la necesidad de darse a conocer. Los preparativos, la organización, conexión y montaje son demorados y requieren no sólo paciencia, sino manejar y controlar las emociones. La presión que se siente con un público ansioso y el tiempo, muchas veces entre bandas, que le quita ritmo a un evento o puede significar acortar el tiempo de otros artistas es otro de los aspectos que tiene que ir ganando el oficio. El grupo se va abriendo paso en una escena que es de un público con su propia banda o se imagina tenerla porque toca guitarra; un público difícil como el de Medellín, por lo menos en el Metal, que a veces no se decide a disfrutar por estar comparándose, por asumir esa posición de crítico inflexible. En medio de un público difícil han llegado a espacios tan promisorios como es Metal Medallo, donde su director los puso en el día de “Metal extrañoso”, como llama al momento en el que se presentan las agrupaciones que no son convencionales. Se trata, pues, de un grupo que no se va a ahogar en esa parte de la escena del Metal que anula lo nuevo. Ellos tienen la posibilidad de capturar audiencias, no por unos códigos preestable 6