Ruido.pdf (Oct. 2014) - Page 203

Se trata de un mensaje que teje esos tres aspectos para dar con temas a veces complejos y a veces espontáneos pero siempre con la sinceridad que consiste en desoír lo que sugiere lo comercial. Canciones que cuestionan la violencia, el militarismo y la corrupción. Más allá del mensaje que siempre es elocuente en la música y despampanante en la gran tarima, están las pequeñas revoluciones que son las que todos nos permitimos. De un lado hay una profunda disciplina para la banda, para pensar en un todo y una idea superior a cada uno. En resumen, la importancia de “cumplir unos objetivos”. En el fondo, sin embargo, la persecución de la riqueza espiritual que es finalmente lo que -a ciencia cierta- da la música. Tanto para los ensayos día por medio y todos los trabajos que implica grabar o irse de gira, como para el estilo de vida que provoca el oficio de la música y sus incertidumbres, mucha valentía y una gran terquedad. Valentía y terquedad. Es por supuesto no tener miedo, pero también encontrar el deseo que constituye la economía más importante para muchos artistas: haber definido como objetivo una riqueza que no es la monetaria. “Y más allá que si me quedo pobre (…) -está la riqueza espiritual- y estoy seguro que si hubiera seguido otro camino (…) para conseguir plata, estaría tratando de comprar la vida que en estos momentos tengo”. Foto: De Bruces A Mí 203