Revista Travesías didácticas Nº 25 Travesias-Julio2017 b - Page 9

Como este no será el lugar para debatir la relación entre la Literatura y la escritura, sí se pondrá el acento en la relación entre la oralidad y la escritura ya que durante mucho tiempo se afirmó que la escritura era la transcripción de la oralidad. RELACIÓN ORALIDAD - LENGUA ESCRITA Cuando aparece la obra de Walter Ong (1982), introduce la idea de lo difícil que es para un lector concebir una cultura sin escritura y las consecuencias que esto produce en la manera de organizar nuestros pensamientos, nuestra mirada sobre lo que sucede y sobre el conocimiento. Algunos años después, David Olson (1998), enuncia cuatro principios básicos de didáctica de la L.E. que surgen de invertir la hipótesis sobre la relación de la oralidad con la escritura: ❖ La escritura es responsable de hacer conscientes aspectos de la oralidad. ❖ Ningún sistema de escritura vuelve consciente todos los aspectos de lo dicho. ❖ Es difícil o imposible hacer conscientes lo que la escritura como modelo no represente. Por ej.: es el conocimiento del alfabeto lo que hace consciente la existencia de los fonemas; la “conciencia fonológica” no es natural, quienes no están familiarizados con un alfabeto simplemente no perciben los fonemas. ❖ Una vez aprendida y asimilada la escritura como modelo, es muy difícil percibir de qué manera alguien que no está familiarizado con ese modelo percibe la lengua. Por lo tanto, cuando un niño comienza a aprender las correspondencias fonográficas, no está aprendiendo a asociar dos elementos, sino más bien está aprendiendo un MODELO del habla. Si se acepta esta hipótesis sobre la relación oralidad-escritura, es más fácil abandonar la idea de que aprender a leer y escribir es una habilidad que se entrena y entender que es un logro intelectual. Desde esta mirada es interesante volver a plantear qué es la alfabetización en general y señalar que no es sinónimo de lectoescritura. ALFABETIZACIÓN Para la UNESCO (2003), la alfabetización es: “(…) la habilidad para identificar, entender, interpretar, crear, comunicar, y calcular, mediante el uso de materiales escritos e impresos relacionados con distintos contextos. La alfabetización representa un continuo de aprendizaje que le permite al individuo cumplir sus metas, desarrollar su potencial y conocimientos, y participar activamente en actividades comunitarias y sociales.” 9