Revista Travesías didácticas Nº 25 Travesias-Julio2017 b - Page 17

Hoy queremos ofrecerle una perspectiva que permita revisar los procesos de enseñanza y aprendizaje, tendiendo a incorporar en nuestro quehacer docente, una mirada reflexiva sobre las prácticas educativas y un trabajo sostenido, reconsiderando los tiempos y espacios referidos a la organización didáctica de la clase, los acuerdos institucionales, la nueva mirada y evaluación del docente hacia el grupo, como a cada estudiante. Tratando de que esta primera inserción en la escuela sea una experiencia de enseñanza que construya un espíritu crítico por parte del niño y sea un activo participante de su aprendizaje. Siempre los cambios vienen acompañados de incertidumbres y miedos, hoy el desafío es desentramar las cuestiones relacionadas a la implementación de la Unidad Pedagógica. Los instamos a generar un proceso de reflexión que involucre a la comunidad educativa: directivos, docentes, alumnos y familiares. SUSTENTOS LEGALES DEL FORMATO UNIDAD PEDAGÓGICA Al considerar el surgimiento de la Unidad Pedagógica, debemos remitirnos a la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, específicamente al artículo 16 que refiere a la potestad que éste asigna a 5ѕɥՍ͸918䁄́ѽɥ́ɽ٥)ɕ͕ͅɅȃqյѼѽɥ͍ȁɅ́)ѕɹѥم́ѥՍ̰́͝䁑ɽ͸ɕ̰Ք͔ѕ)ɕՕɥѽ́́䁍չхɥ̰ɉ́Ʌ̰є́Քɵх)ȁɕձх́եمєѽ́䁕ѽ́́ͥՅ́ͽϊt)䁄IͽՍ͸ ͕ɅՍ͸ 쁑є ; (мā͔ՕɄ͍ͧ͸յѼ胊qAх́Ʌ́Ʉ)ɅѼɕձ͸́Ʌ啍ѽɥ͍́ɕٕ́ɥɥ)ϊtՕɑхձ 聑ɕͽՍ͸ ; ļܰ)Քɵєɽͼх͸̰́ͥɕѼ́ѕ́́Ք)18ѕٕ͸ ѕѽ́չѥՍѥل)ٕ䁙ɅѕՕфɅ́ձх́ɕ̰)͍ͧ͸䁅ՕɑɅձх́ɕͽՍ̸)́ɕͽՍ͸ ; мȁՕѼԁՕͥ)͕Ʌȁ́ɥ́Յͧ͸ՍѥلɥɄɕ٥ͧ͸)хє́Ʌ啍ѽɥ͍́ɕ́́Ցѕ̰Ʌ́ѥ́)Aչѽ́ѕȁՕф)1ͥՅͽՕՔфɄɕф䁹ѥلͥѕ)ՍѥټɅ́ɕͽ́хɓ̰́Ʌͥѽɥ́ɵѕ́䁷ѥ)ɕѕ̰Քхձ酸́Ʌ啍ѽɥ͍́ɕ́́Ցѕ̰յٕͽ)ѽɕ́ѥ́ձɅ́́յ́ԁȰՔɥ啸)ѕ͸ɽͼՍѥټ͕ȁɅՕɼ̰Ʌ́)ɥՕѼ́ɽͽ́͗Ņ鄁䁅ɕ酩ɵѧ́ȁѥل)ɅɕՍ͸ͥɔՕɑхє)ͱ͸䁱ɽɥ͑͸(