Revista Travesías Didácticas Nº 23 Revista Travesías Didácticas Nº 23 - Page 20

Niños y Maestros jugando… Lic. Gabriela Valiños Estas referencias resultan herramientas para analizar y comprender las situaciones de juego de los niños en las salas, con la intención de orientar decisiones en relación con la enseñanza. Por otra parte, la caracterización de cada uno de los tipos de juego es el marco que respalda el análisis de los materiales como mediadores en los procesos de juego. Asumir que las características físicas y funcionales de los materiales impactan en la organización de las situaciones de juego, complejiza el análisis de los objetos disponibles en cada sala/escuela, y colabora en la organización de criterios para su selección y combinación. Un cambio de enfoque acerca del juego, un desafío para la enseñanza En el ámbito de la Educación Inicial persisten supuestos que constituyen un doble mensaje, porque comienzan exaltando el valor del juego para el desarrollo infantil en tanto el niño es autor del juego, para luego listar propuestas de juego al servicio de los campos de conocimiento. Posiciones que se afirman en fundamentos de la psicología para construir argumentos que respalden a los juegos centrados en la enseñanza de contenidos de las áreas. Argumentos ajenos a la enseñanza y los campos de conocimiento que inevitablemente se convierten en una posición frágil e inestable en la práctica. Un discurso que ubica al docente en una posición de confusión, ya que por un lado se le aclara que si interviene atenta contra la libertad y creatividad del niño, pero inmediatamente se le sugieren intervenciones para promover aprendizajes que refieren a la planificación de áreas o campos de conocimiento. Forman parte de esta misma posición algunas expresiones que alertan sobre la necesidad de “tener cuidado con que los juegos seleccionados como estrategias de enseñanza no dejen de ser juegos”. Se considera que la vigencia de las concepciones que le otorgan al juego un único sentido, opera como obstáculo para la planificación de propuestas de enseñanza y la intervención del docente. En contraste con esta postura, en este libro se reconocen los múltiples sentidos que el juego puede asumir en relación al contexto y los propósitos de los jugadores. Cuando el docente elige un juego para enseñar a los niños en el marco de un recorte o de un campo de conocimiento, también configura una experiencia de juego enriquecedora, entretenida y desafiante para los niños. Y cuando son ellos quienes deciden a qué, con qué, con quiénes y cómo jugar, las situaciones asumen una dinámica diferente que es fácil de reconocer por quienes participan. Dos sentidos diferentes para el juego que requieren de la planificación para configurar oportunidades para el aprendizaje en el contexto del jardín de infantes. A modo de cierre A través de los dos ordenadores desarrollados es posible transitar las páginas de este libro, en el que se presentan argumentos y criterios para el diseño de las condiciones que favorecen el aprendizaje de cada tipo de juego y de distintos juegos, jerarquizando el valor de la participación del maestro. Se incluyen en el libro planificaciones de docentes y alumnos del profesorado de Educación Inicial que recuperan algunos de sus aportes. 18