Revista Innombrable #8 - Pesadillas: espejos del sueño - 2017 - Page 34

Diana Gutiérrez (Colombia) TUMBA ¿Por qué tratar de embellecer la eternidad adornándola con paraísos imaginarios? La nada eterna sería la única soportable si pudiera existir (…) Nosotros vivimos ya en nuestra tumba. Mauricio Maeterlinck. Sueño con sensaciones y no con imágenes. Siento el instante como una corriente de energía oval que se distiende por un segundo entre rojizos destellos y luego se extingue. A esta extinción le sigue un nuevo instante, también fugaz. Es extraño, pero cuando sueño, cierro los ojos (en el sueño) y escucho el silencio, que no es sonido alguno, sino sentir. El silencio, en mi sueño, se alcanza aguzando los sentidos oníricos, como si llevaras dentro un río calmo sobre el que navega la memoria del mundo. De pronto, me veo en un río, no, no un río, en una barca conducida por un anciano que parece ser Caronte, y que mira de fijo a un horizonte muy lejano. No me asusto, sigo su mirada tan solo… - Falsa pretensión de eternidad – Me digo…Nada perdura, ni la carne, ni la pasión, ni el espíritu. Súbitamente bajo la mirada hacia mi anatomía y siento que es momento de cavar mi propia tumba, aun cuando ya estoy en huesos, toda la carne ha sido consumida por gusanos y desconozco mi destino. Muerte: Se cierra la boca y se abre un grito. Soy vacío y la noche lo sabe, quizá por eso me abraza, noche, hazte eterna ¡Pero lúcida! Soy mi propia muerte y no la lloro, la adoro. 34