Revista Foro Ecuménico Social Número 8. 2011 - Page 59

Inserción laboral de jóvenes Agustín Algorta Habilitación social Director de “Un techo para mi país” Nosotros hace 7 años que estamos trabajando en la Argentina, con la construcción de viviendas de emergencia, viviendas mínimas prefabricas, bien básicas, para familias que lamentablemente están viviendo en condiciones muy precarias, con pisos de barro, con paredes de cartón por las cuales entra el viento por todos lados, el techo de chapa agujerado, que se inundan con cada lluvia. Empezando con lo mas básico, que es la vivienda para una familia, sabemos que ahí la cosa no tiene que terminar, sino que es un comienzo, no solo para la familia, sino para nosotros como organización. Entonces empezamos un trabajo más enfocado a lo que es la organización comunitaria. Juntamos a los vecinos que quieren dar un paso más, empezar a ponerse el barrio al hombro, y quieren de alguna manera a ser líderes naturales y validados. No los típicos punteros políticos sino los vecinos que saben que pueden brindar un poquito más de su tiempo y de sus ganas, y empezar a hacer cosas por su barrio de manera desinteresada. En reuniones que tenemos semanalmente con los vecinos, van surgiendo las distintas necesidades que tienen el barrio y las familias en general. Así generalmente salen más o menos las mismas problemáticas, es fuerte el tema de la infraestructura, los servicios, las calles y las veredas, pero también está saliendo muy fuerte todo lo que es los cursos de oficios y los micro créditos. Y en esos dos aspectos es donde estamos poniéndole mucho hincapié últimamente con los barrios donde ya podemos avanzar en una segunda etapa, que nosotros la llamamos de “Habilitación social”. Ya estamos comenzándola en Buenos Aires y en el conurbano bonaerense, y en la provincia de Córdoba. Lo hicimos muy entusiasmados, viniendo de una buena experiencia con la construcción de una vivienda como la que nosotros hacemos, que se construye en dos días, en la que participan jóvenes voluntarios, la familia, y que el domingo todos quedamos contentos con la inauguración de la vivienda. Pasamos a esta segunda parte, con un trabajo mucho más a largo plazo, y mucho más fluctuante. Hay días en que uno piensa que ya solucionó el tema de la pobreza, y hay días en que uno quiere volverse a su casa, con ganas de largarse a llorar, pensando que nada vale la pena. Pero en realidad en el fondo es cuando uno ve a las familias, que más allá de todas las problemáticas que tienen día a día, siguen intentando salir adelante, y eso obviamente nos llena de fuerzas. En el tema de las capacitaciones y oficios lo que nosotros empeza- Empezamos un trabajo más enfocado a lo que es la organización comunitaria. Juntamos a los vecinos que quieren dar un paso más, ser líderes naturales y validados. FORO •77