Revista Foro Ecuménico Social Número 6. 2009 - Page 78

Responsabilidad Empresaria La empresa tiene hoy un poder desconocido hasta este momento, y quien tiene ese poder tiene la responsabilidad de hacer cosas por el conjunto de la humanidad. 96• FORO Claro que no me gusta la empresa que vemos en ese precioso chiste de Quino, en el cual un señor se hace una foto de su ombligo, con la que su amigo pintor le hace un cuadro de 2,5 por 2,5 al óleo y lo cuelga exactamente en la mesa donde se reúne el directorio. Ya sabemos lo que ocurre cuando uno se mira el ombligo: la empresa tiene la posibilidad de estropearse y de irse por otro lugar. Frente a la cultura del trabajo, la cultura del esfuerzo o la cultura de la decencia, que son culturas que en algún momento se arraigaron a nuestras sociedades, hemos dado lugar en estos tiempos a la cultura de la mendicidad, de la subvención, a la cultura del facilismo como dice Marcos Aguinis, o a la cultura de la corrupción. Desafortunadamente eso ha ocurrido así porque los seres humanos hacemos las cosas como no deberíamos hacerlas. Es extraordinariamente importante que en las empresas tengamos en claro que lo primero que tenemos que hacer es cumplir con nuestra tarea y nuestra misión. Nuestra misión, si hablamos de una universidad, es conseguir los mejores egresados, los que estén mejor preparados. Si estamos hablando de hacer zapatos, vender los zapatos al mejor precio posible y con una calidad excelente. O si se trata de una empresa de seguros vender productos aseguradores, financieros o servicios también al mejor precio posible y prestándolos en el menor tiempo posible. Pero además de cumplir con nuestra misión tenemos que ser capaces de generar resultados, dar trabajo, ser eficientes, ser innovadores y ser competitivos. En ese orden. Es decir, si la empresa no genera resultados ninguna de las otras circunstancias se da, no puede crear empleo, no puede ser eficiente ni hacer las cosas mejor que la competencia y no es innovadora tampoco. No se trata de inventar cada día un producto. Ser innovador significa preguntarse cada día qué puedo hacer yo para mejorar tanto en mi vida personal como en mi vida como profesional que trabaja en una empresa. Junto a ese cumplimiento de la misión, la sociedad, la opinión pública, el mundo le pide a las empresas y a las organizaciones que sean capaces en estos momentos de asumir un compromiso solidario con la sociedad y con el entorno. El compromiso no es más que prometerse con, es decir hacer lo posible para seguir una vía junto con otras personas que están de acuerdo en que ese es el camino que queremos seguir. El compromiso supone asumir directamente la posibilidad de un futuro, hacer con otras personas las cosas que todos queremos hacer en pos del bien común. Según Forbes en las 100 mayores economías del mundo prácticamente la mitad son empresas. Hoy el hombre más poderoso del mundo, el hombre más rico del mundo, y seguramente nos debería dar vergüenza decirlo, tiene más fortuna que un 20 por ciento de la población mundial. El 20% de los desfavorecidos tienen menos ingresos que el hombre más rico del mundo (según Forbes). Jamás se había dado esto en la historia de la humanidad. Quien tiene el poder tiene la responsabilidad. La empresa, las organizaciones, las instituciones, tienen hoy un poder desconocido hasta este momento. Y quien tiene ese poder, tiene la responsabilidad de hacer cosas por el conjunto de la humanidad, de forma tal que no solo cumpla con su deber, y dé resultados y cree empleo, sea innovadora, sino que de verdad asuma ese compromiso que tiene con el conjunto de la sociedad.