Revista Educación Especial 5 | Page 8

Antes de abordar el tema debemos dejar claro que no todos los déficit auditivos conllevan las mismas consecuencias, así podemos decir que no hay ni dos deficiencias auditivas, ni dos personas con deficiencia auditiva iguales. Son muchas las variables que se deben tener en cuenta simultáneamente, como son el grado de pérdida auditiva, el momento en que se produce la deficiencia, cuándo se detecta, la educación temprana recibida, la implicación familiar y el aprovechamiento de los restos auditivos y de las prótesis. Todos estos factores hacen que lo característico de esta población sea precisamente su heterogeneidad.

La pérdida de audición o hipoacusia se suele clasificar por medio de distintas categorías. Los tipos de pérdida de audición más comunes suelen clasificarse en pérdida de audición leve, moderada, severa y profunda.

Como término medio, los sonidos más silenciosos que una persona puede oír con el mejor oído son entre 25 y 40 dB. Personas que sufren pérdida de audición leve, tienen algunas dificultades para mantenerse al tanto de las conversaciones, especialmente en entornos ruidosos.

¿Qué hacer, y como actuar?... Hay muchas variables que determinan la elección del tipo de estrategias adecuadas, se debe tener en cuenta las necesidad, el tipo de sordera, igual valorar las características de la sordera, el interés del propio alumno y/o su familia, las materias impartidas, el curso o grado que va a estudiar el niño o la niña. En algunos se integran en las aulas a estos niños con este déficit, con el resto de compañeros. Puede ser integrado con o sin apoyo educativo en todas las áreas del currículo ordinario o en aquellas sin un gran componente lingüístico y en las que se manifieste en algún momento una especial dificultad. Hay alumnado matriculado en centros ordinarios de atención que participa con los oyentes en la mayoría de las actividades lúdicas. En otro caso tenemos los niños escolarizados en centros especializados. En este argumento, es posible realizar los últimos cursos en escolarización combinada con un centro ordinario para la obtención de la titulación. Si el centro específico no está especializado, se trata de casos con necesidades educativas especiales, asociadas a discapacidad grave y permanente, que requieren de adaptaciones muy significativas del currículo (como es el caso de algunos alumnos con sordoceguera).

DIFICULTAD Auditiva