Revista CFIA 269 REVISTA269 - Page 34

ING. ERICK CENTENO MORA, MSc. Profesor en Ingeniería Civil UCR e Ingeniero de Proyectos en Grupo PROAMSA Edificio contiguo a Pequeño Mundo, Curridabat / Tel: 2103-2410 / Email: informacic@civiles.org A PROPÓSITO DE LA POLÍTICA NACIONAL DE SANEAMIENTO EN AGUAS RESIDUALES 2016-2045 El pasado 7 de marzo se presentó oficialmente la nueva Política Nacional de Saneamiento en Aguas Residuales (PNSAR). Este documento guiará los esfuerzos de los próximos 30 años en cuanto a la recolección y tratamiento de aguas residuales de Costa Rica. Uno de los objetivos de la Política es remplazar los tanques sépticos por redes de alcantarillado sanitario y plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) para el 100% de la población urbana. Esto equivaldría a depurar unos 6,2 m3/s adicionales a lo que actualmente se trata. De implementarse, es de suponer que la PNSAR producirá una mejora importante en la calidad de nuestros cuerpos de agua y una dinamización significativa para el sector de la ingeniería ambiental y sanitaria a nivel nacional. Esto debería verse concretado por medio de inversiones hasta de 520 millones de dólares estadounidenses en obras de infraestructura sanitaria para los próximos 30 años. Sin embargo, existen todavía algunos puntos que deberán definirse para lograr una solución sostenible ambiental y financieramente. A continuación, se enumeran tres (de entre muchos otros): 1. Nivel de depuración requerido: según la 34 reglamentación vigente, para el vertido de las aguas residuales ordinarias se exige remover principalmente contaminación orgánica. Valdría la pena preguntarse si en el futuro los parámetros de vertido deberían ser más estrictos con respecto a la contaminación orgánica (límites de vertido más bajos); incluso si se debería incorporar límites de vertido para nutrientes (nitrógeno y fósforo). 2. Selección de la tecnología de tratamiento del agua: la PNSAR menciona la necesidad de establecer criterios para definir la tecnología de tratamiento en cada caso. Debido a la gran cantidad de opciones disponibles, particularmente para el tratamiento biológico, no es sencillo establecer a priori la superioridad de una tecnología sobre las otras, aunque esta elección tendrá un peso enorme sobre los costos de los proyectos. A modo de ejemplo, basta señalar que, de elegir la tecnología de lodos activados (94% de las PTAR tramitadas en APC para el período entre el 2011 y el 2013, según Campos, 2015) para dar tratamiento a los 6,2m³/s señalados más arriba, sería necesario un consumo energético de unos 161 MW-h diarios. Para la tecnología anaerobia de UASB con un postratamiento aerobio de filtro percolador este valor sería de unos 32 MW-h. Ambas tecnologías cumplirían con la calidad de vertido establecida en la reglamentación vigente, aunque a un costo energético muy distinto que deberá ser trasladado al usuario. 3. Tratamiento y disposición final de los lodos generados durante el tratamiento del agua: tema ausente en la PNSAR. La contaminación removida de la fase acuosa es convertida en lodos (sólidos retenidos, arenas, lodos primarios y secundarios). Dependiendo de las tecnologías de depuración, el volumen de lodos deshidratados a disponer para el caudal de 6,2m³/s podría oscilar entre aproximadamen