Puentes Imaginarios Revista 2013 | Page 7

A CAPA Y ESPADA… Al mirarse al espejo Ánge- sorpresiva libertad interior miera mas que nunca, que les se tranquilizó .Sin duda que le permitió moverse peliara sin razón con su fa- era la mejor manera de segura y manifestarse co- milia y que el mal humor cubrir tantos kilos de más. queta, audaz, arrogante. aflorara a cada instante. La pesada capa negra cu- Y fue en uno de eses tre- brió amablemente la gor- nes que se arman cuando dura, sobre todo la de las se descubrió bailando con caderas y piernas que no Romeo. parecían propias sino de otros cuerpos más pesados, más entrados en años, aunque su cara era bonita y la parte superior de su cuerpo resultaba armónica y agradable. Cuando terminó de atar su cabello, colocarse el sombrero y cubrir su rostro con un antifaz, considero que el “zorro” estaba listo para entrar en acción en la tan mentada “Fiesta de Egresados con disfraz”. La fiesta se desenvolvió como todas: Música fuerte, gente que iba, venía, saltaba, saludaba, sonreía… pero ella se sintió dis- naría, en síntesis como mejorar mejor su gordura Todo estuvo bien hasta que…primero romeo le pidió que se quitara el antifaz y después que se quitara la capa, total ya no tenia sentido porque se habían descubierto, y además hacia mucho calor. Con el antifaz no hubo problema pero la capa siguió cubriendo y defendiendo su cuerpo, nisiquiera le importaron las gotas de sudor que le resbalaban inexorablemente hasta la punta de sus pies. Llego a la cita derrotada y da que se pasaba la noche Ese día fue terrible para bina del D.J) Sintió una se pondría, como se pei- para era una mas (y no la gorcompleta sentada en la ca- el momento de decidir que Un chico que a simple vista y por la manera de conducirse transmitía sencillez, simpatía, dulzura… La fiesta termino y quedaron de acuerdo para verse al día siguiente a la tarde. tinta, oculta en el disfraz, Pero más terrible aun fue no ser rechazada. Siempre fue la gorda y por serlo no podía permitirse ciertas cosas. pensó vendría mente que romeo porque había no segura- intuido su cuerpo y no le interesaba. Grande fue la sorpresa cuando lo vio llegar agitando la mano, disculpándose por los 5 minutos de demora diciendo: - ¡que linda que estas!. De regreso ya a su casa pensó que no era tan te- rrible ser gorda y que el espíritu no se embellece con una dieta. Fin… ángeles, sentía angustia y temor y eso hizo que co- 7