Nómadas 02 - Page 46

Ramoneador selectivo, por Alejandro Martín Santamaría, “Tío Jander” Apasionado admirador del duende del bosque, “Tío Jander” nos cuenta los secretos de este mítico animal... Con el cochino y el zorro, es una de las piezas que más me hacen disfrutar arco en mano. Son las tres piezas que es más habitual encontrar en completa libertad, entornos abiertos y lo que podríamos seguir llamando caza clásica y esencial. Abril suele ser el mes en el que muchos de nuestros territorios aperturan la caza del corzo. En los primeros días de la temporada, es más asequible poder localizar a los animales que más nos puedan interesar. Todavía los bosques caducifolios no han empezado a brotar y la ausencia de hoja nos permite casi radiografiar el bosque y escudriñar los pasos de este duende. Dicen, y creo que así es, que los corzos se cazan con el culo. Es esta la forma de hacer ver que largas horas sentados recorriendo los rincones del monte con los prismáticos en la mano, es la más productiva forma de localizar a este escurridizo fantasma. Hay quienes preferimos patear los pasos, los zarzales y los setos, hasta encontrar las muestras que delaten a nuestro adversario. Las trochas en esta época de finales del invierno, aun húmedas y cubiertas de hojas marchitas, nos indican indiscretamente con facilidad los movimientos de la fauna. El