Mi primera revista - Page 119

Y mientras la Tierra no paraba de preguntarse qué iba a contarle. […]

¿Cómo iba a impresionar a la lunática que afectaba a su gravedad? A la que le dijeron que

era imposible tapar el Sol con un solo eclipse y demostró que no era verdad. Cuando lo

único genuino era que en la Tierra somos unos rebeldes a la hora de amar. Que toda la

vía láctea ya puede declararse en huelga que ese día iremos a trabajar, que no somos más

que un instante en este lugar.

Pero vivimos como si la eternidad no fuese más que una hora que todavía no ha cumplido

la mayoría de edad.

La Tierra podía contarle todo eso a la Luna, con algún que otro engaño, o simplemente

empezar la cita diciéndole…que era su cumpleaños.

César Brandon, “La Tierra y la Luna”. Las almas de Brandon