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Para crear valor en nuestro turbulento siglo 21, las empresas tienen que pasar dedicando tiempo en la construcción y ejecución de estrategias como en cuestiones operativas. La Cooperación es Clave.

Ya por estas fechas muchas compañías comienzan sus procesos de revisión y proyección de resultados, ya sea a través de sus procesos de presupuestos o vía revisión de estrategia del negocio, terminando muchas veces en sendos workshops de trabajo y compromisos gerenciales.

Sin embargo, considero que estas grandes iniciativas deben ser más que un ejercicio de catarsis y hablar del negocio: deben ser un ejercicio de alineamiento organizacional. Muchas veces en estas tareas nos encontramos con la existencia de rutas que se contraponen ya sea porque los intereses difieren o bien nos encontramos con un sinnúmero de posibles vías de poder resolverlos, las cuales no resolvemos y creamos una realidad que no somos capaces de concretar.

Es lo que llamo la encrucijada estratégica. Una situación en la cual siempre hacemos más de lo mismo, aceptamos objetivos sin sentido de logro y tratamos los trade off como si fueran la peor pesadilla del negocio en vez de convivir con ellos generando un conjunto de iniciativas que la mayoría solo quedan en el papel. Un estado de permanente conflicto.

Para ir eliminado o minimizando tal situación recurrente , lograr una mayor colaboración de los involucrados, así como también lograr que aquellas iniciativas relevantes sean implementadas, es necesario un fuerte ejercicio del liderazgo, y tener capacidad de gestionar el cambio dedicando atención permanente a la estrategia, cosa que muchas veces se descuida centrándonos en ocasiones en los aspectos operativos donde las decisiones que se toman más bien merman valor del que se es capaz de crear.

¿Cómo lograr destruir la encrucijada estratégica? De acuerdo a mi experiencia, algunas tareas necesarias para comenzar este viaje pueden ser:

1.Involucrar al equipo directivo en revisar periódicamente aspiraciones de la empresa y hacer los cambios necesarios de dirección estratégica impulsados por los cambios en las fuerzas globales que afectan el desempeño del negocio.

2.Crear un proceso de gestión rigurosa y permanente para la formulación y control de las iniciativas estratégicas específicas necesarias para cerrar las brechas entre la trayectoria actual de la empresa y sus aspiraciones.

3.Convertir estas iniciativas en una realidad que opera formalmente por la integración del proceso de gestión estratégica con el proceso de planeación financiera (un cambio que por lo general requiere también cambiar la manera estricta de los presupuestos hacia una mayor flexibilidad en los pronósticos y asignación de recursos)