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Pienso que las empresas, al igual que los países, debieran, al madurar, buscar sistemas de gobierno más estables y perdurables”. Pero tal vez no sean ni estables ni perdurables, sino dinámicas y cambiantes. La complejidad de la sociedad interconectada y de los negocios hace que la innovación en management sea una obra en construcción de la que aún no vislumbramos el resultado final, si es que lo hay algún día. En la mayoría de las empresas coexisten expresiones de management del siglo XIX y del siglo XX más los gérmenes de la gestión futura. Como una forma de contribuir a esta construcción en marcha, propongo a continuación siete ideas que debieran estar presentes en el diseño de la arquitectura de negocios del siglo XXI:

1 Gestión profesional en todo tipo de organizaciones: La profesionalización cada vez mayor del management debiera aplicarse al gobierno y a todo tipo de organizaciones. Debiera ser cosa del pasado cuando los políticos eran elegidos por popularidad, no por capacidad de gestión y cuando en las empresas familiares se privilegiaba la lealtad, no el mérito. El profesional debiera prepararse para entender la complejidad de la organización, del modo como los médicos se preparan para entender la complejidad de un organismo.

2 Gestión en ambientes turbulentos:

Los managers del pasado estaban preparados para trabajar en ambientes estables y predecibles; los del futuro deberán ser capaces de trabajar en ambientes turbulentos donde reine la incertidumbre. Como consecuencia de ello las fórmulas de organización, herederas de las cadenas de montaje del siglo XIX, deberán ser reemplazadas por otras soluciones, no inventadas todavía.

3 Gestión del trabajo en el siglo XXI: Muchas leyes laborales, así como la mayoría de las prácticas de recursos humanos fueron pensadas para un pasado que ya fue. Los managers deberán estar preparados para gestionar personas que pueden estar en cualquier parte del mundo, incluidos jóvenes a quienes no interesa cumplir horario ni hacer carrera en la empresa y que valoran su independencia.

4 Gestión de organizaciones virtuales:

A diferencia de las cadenas de valor del siglo XX, las del siglo XXI podrán considerar organizaciones físicas y virtuales, así como relaciones estables y temporales. Gestionar esa complejidad requerirá nuevos modelos para las cadenas de suministro y serán un reto para los nuevos managers, los que deberán extender su influencia más allá de las fronteras organizacionales.

5 Gestión de decisiones:

La actual formación de administradores se basa en proporcionar a los estudiantes de las escuelas de negocios una sólida base de información. Pero la información está hoy disponible y al instante, de manera que, más que estudiantes informados, se necesitarán tomadores de decisiones, con rapidez, con criterio y bajo condiciones de incertidumbre.

Pocas empresas dedican atención a la innovación en management. Este tipo de innovación resulta urgente y necesaria para gestionar la complejidad de los negocios del siglo XXI.