Madresfera Magazine 17 - Septiembre 2018 - Page 20

e esas 4.446 mujeres en un entorno pensa- do para los hom- bres, en el docu- mento Mujeres en prisión, "ela- borado por Concepción Yagüe, directiva de Instituciones Peni- tenciarias, y Francesca Melis Pont, psicóloga del Ministerio del Interior y actual Jefa de Sección de Área de Tratamiento, se cal- culaba que casi el 70% tenían en- tre 21 y 40 años, “un dato de gran trascendencia, pues indica que se encuentran mayoritariamente en período reproductivo”. La legislación española contem- pla el derecho de las madres a mantener a sus hijos con ellas has- ta que cumplan los tres años. Así lo establece el Art. 38 de la Ley Orgánica General Penitenciaria. “Con la costumbre histórica de permitir la estancia de los me- nores con sus madres se ha tra- tado de conjugar una doble exi- gencia social. Por un lado, la necesidad de garantizar la segu- ridad pública, cuando exige el encarcelamiento de la madre. Por otro, satisfacer plenamente el interés que, a priori, tienen todos los niños de pasar los primeros años de vida junto a su madre”, explica explican Yagüe y Pont. A tal fin, en España existen ocho unidades de madres en el interior de los centros penitenciarios (Al- bolote, Alcalá de Guadaira, La Moraleja, Madrid V, Madrid VI, Teixeiro y Valencia) y una unidad familiar-mixta (en el centro peni- tenciario Madrid VI de Aranjuez). 20 • mama “En mayo de 2018 había casi 60.000 reclusos en España de los cuales solo el 7,47% (4.446) eran mujeres” Se estima que aproximadamente un centenar de niños conviven en la actualidad con sus madres en las prisiones, aunque hace no tan- to, en 2008, llegaron a ser más de 250. Estas prisiones, eso sí, no se parecen en nada a las que nos muestra la ficción televisiva. “Las cárceles no son como en las se- ries. En la ficción son galerías ce- rradas, un ambiente claustrofóbi- co. Esto son módulos abiertos, con árboles, con sol, con luz, con lluvia”, afirma Isabel Martínez Ru- pérez desde la prisión de Aran- juez. Tampoco las presas tienen nada que ver, como añade Patricia de Santisteban, psicóloga en Fun- dación Atenea y codirectora del diploma “Prisión y tratamiento” de la Universidad Complutense de Madrid: “las series hacen mucho daño a las mujeres, a su realidad. Son un colectivo muy vulnerable que necesita más ayuda y asisten- cia que control, más aún en el caso de las madres”. ADAPTACIONES PENITENCIARIAS A LA MATERNIDAD No es fácil ser mujer y madre en la cárcel. Mucho menos si el motivo de tu ingreso en prisión es la dro- godependencia. Las drogas, por tráfico, por consumo y por la de- lincuencia asociada a este último, están detrás del historial de gran • SEPTIEMBRE 2018 parte de las reclusas. “Ser señala- da como drogodependiente, al ser madre, tiene una doble lectura: eres madre y encima te estás dro- gando, cosa que con los hombres no sucede. Las mujeres están do- blemente criminalizadas y sopor- tan u W6VW7FvFW'&&W2VR6W"F7F7V"W2ЧF"V&6;6"FVW"GRfЦ֖Ɩ&FFW2WFl:6&V>( WƖ6&W76&PFRgVF6;6FVVVRG&&V&6;6FR&VW6RЦW&W2G&W26&&V2FPG&vFWVFV6V&6;6FR&VW6Ц7&WFVFRW7FVF2;6GV0f֖Ɩ&W2VcV6F&Ч&V2V2VR&2W7L:&RЧ627W&WFfW2&WVf6Ц6;6f֖Ɩ"&VRFFVG&R6G&RVVF7VƗ"6FV֖VG&27VFV"FRG&W2;2Vc"VVVR6ffV2G&W267W02( 66VF2:2Ɩ2FЧfFF2VVWV\;66F'FRFR&F6;666FRG&VW76W2G&W0fV6W2VFRV6VFFFF&vЦFfwW&FVV"&VP6R6VF:2VVv"VVW76:2Ɩ6f'FЦ&^( FW67&&R'L:W'W :&W