Madresfera Magazine 15 - Marzo 2018 - Page 74

[ EDUCACIÓN ] “Necesitamos el lenguaje positivo, las palabras y las acciones habitadas para respetar y atender a los sueños de los demás” joramos nuestra atención y concentración, mejora- mos nuestra creatividad (nuestros pensamientos y conductas se vuelven más creativos), somos más pre- cisos en nuestras decisio- nes (damos mejores res- puestas ante situaciones inesperadas e imprevisibles y nos preparan mejor para vivir en entornos comple- jos), nos hace ser más per- severantes (tenemos más autoconfianza y estamos más motivados para cum- plir nuestros objetivos) y, por último, tenemos más energía (con el lenguaje positivo construimos una ventaja de salud y de felicidad). En definitiva, la presencia de las palabras positi- vas en la educación nos permite construir e impul- sar mejores recursos personales para que tengamos una buena historia de vida con un protagonista digno. Estamos más atentos, somos más inteligentes y más creativos y, esencialmente, estamos más felices. DO: Dices en el libro que “la educación tiene mucho que ver con las palabras que elegimos pues ellas pueden determinar nuestro rumbo y nuestra actitud ante la vida”. ¿De qué depende que usemos el len- guaje de una manera constructiva o, por el contra- rio, de una forma destructiva? El lenguaje lo inventamos para “ver”. Ver es elegir lo visto, prestar atención, dar vida a lo que sentimos. Con lo que elegimos nombrar, también, determina- mos qué estrategia nos conviene para nuestra feli- cidad y la de los demás. Si quieres ser amable ten palabras de amabilidad, si quieres ser agradecido ten palabras de agradecimiento, si quieres ser una perso- na alegre ten palabras de alegría. Practica y práctica. Elige las palabras que quieres practicar y habítalas. Seamos uno con ellas. El lenguaje no está para cen- surarlo, está para elegirlo, para ser creativo. Eso es lo prodigioso de las palabras: la creación de nuestra feli- cidad y la de los demás. Es esa elección la que puede cambiar el destino de nuestra vida y determinar que sea un buen destino. DO: ¿Qué es eso de habitar las palabras? ¿Qué son las palabras que llamas habitadas? 74 • mama • MARZO 2018 Son la esencia de nuestro presente y de la creación de un futuro mucho mejor para la humanidad. Son las que contr ibuyen a diseñar una mejor naturaleza hu- mana. Son las que de verdad habitan tu corazón y son una contigo y tus acciones. Además, las palabras habi- tadas llevan a las acciones habitadas. Son las que alivian el do- lor, el sufrimiento y la soledad y hacen del mundo un lugar mucho más habitable. DO: Utilizar el lenguaje positivo para hacer del mun- do un lugar mejor. ¿Pueden hacernos sentir mejor también a nosotros mismos? Efectivamente. Me siento más vivo, me siento más dueño de mis palabras, me siento más dueño de mis decisiones, me siento más dueño de mi destino. Sen- tirnos y sentimos que podemos juntos. El lenguaje positivo nos aporta valentía y coraje para disfrutar de las pequeñas cosas, para sentir que puedo resolver los problemas de mi día a día. Siento que tengo energía para cumplir con mis tareas dia- rias. Siento que mi vida es valiosa. Siento que mere- ce la pena cada instante y que puedo ser yo mismo. Siento que la historia de mi vida tiene sentido. Siento más que felicidad. Siento que la culpa, las excusas, las justificaciones y las quejas indiscriminadas no habi- tan mi corazón y que cada día puedo aprender algo maravilloso. El lenguaje positivo en la escuela DO: Trabajar en las escuelas con proyectos de len- guaje positivo, ¿mejora la convivencia y el respeto entre los miembros de las escuelas? Los resultados son sorprendentes. Creo que “respe- to” es esa gran palabra que se ha incrementado, con el proyecto de educar en lenguaje positivo, en todos los miembros de la comunidad educativa. El respeto se ha hecho visible, vivible y palpable. Aprendimos a vivir con otros desde lo más profundo, desde el len-