Madresfera Magazine 15 - Marzo 2018 - Page 32

tras vivir una pérdida, nos ayuda a recomponernos internamente después de haber sufrido el gran- dísimo impacto que supone per- der a un hijo. Es un proceso largo y costoso que supone tiempo, mucho tiempo, y trabajo interno, mucho trabajo, personal, en pare- ja y en familia. Durante este pro- ceso tendremos que aprender a vivir con su ausencia como una realidad en nuestra vida a partir de ahora, necesitaremos elaborar las intensas y variadas emociones que iremos viviendo, necesitare- mos reorganizar nuestras vidas de nuevo, nuestra relación de pareja, nuestra dinámica familiar, y, poco a poco, ir construyendo una nueva vida mientras encontramos un si- tio dentro de nosotros donde nuestro hijo, nuestra hija, perma- necerá siempre”, cuenta a Ma- dresfera Magazine. Aunque con el tiempo el dolor se va en cierto modo diluyendo, o haciendo más llevadero, para Car- los Ferruz y su familia las fechas señaladas son sinónimo de triste- za. “Es algo que llevas toda la vida. Obviamente no se olvida nunca”, señala Carlos, quien tras la pérdi- da de Sofía, admite que sólo tenía ganas de morirse. “Pasas por to- das las fases: la rabia, la negación, el buscar un culpable, los porqués. Con el tiempo, y sobre todo con apoyo, se va superando”. RECURSOS PARA ACOMPAÑAR Si bien cada duelo es único y dife- rente y así ha de tratarse, según la psicóloga Magdalena Pérez, tam- bién puede ser útil tener informa- ción sobre los procesos de duelo en general y de padres en parti- cular con el objetivo de “com- prender lo que está pasando, lo que nos puede pasar y lo que ne- cesitamos hacer para aprender a vivir de nuevo sin nuestro hijo”. También saber que existen aso- ciaciones y grupos de apoyo en los que encontrar acompaña- miento y comprensión ante una experiencia como ésta. Carlos Ferruz era reacio en un principio a acudir a ningún profe- sional. También era reticente a la idea de entrar en un grupo de apo- yo. Sin embargo, sí sentía el deseo de hacerlo su mujer, y fue gracias a ella por la que empezó a ir a un grupo de apoyo a padres que ha- bían perdido a sus hijos coordina- do por una trabajadora social y una psicóloga. Hacerlo, reconoce, les ha venido muy bien a ambos. “Una de las cosas que más me sor- prendió, además de poder hablar del tema sin que la gente se vio- lente, es hablar con gente que te comprende, darte cuenta de que lo que piensas y sientes lo piensa y siente todo el mundo. Eso te des- carga mucho psicológicamente. Ya cuando estuve un poco mejor lo que más me ayudó fue intentar ayudar a los otros, darles consejos, “Compartir el dolor con personas que han vivido lo mismo nos hace sentirnos fácilmente comprendidos y apoyados” 32 • mama • MARZO 2018