Madresfera Magazine 12 - Septiembre 2017 - Page 32

El proceso, sin embargo, es re- versible y, como afirma Ouled, de la misma manera en que se apren- de a ser racista en casa, “se apren- de a ser antirracista siempre que exista un acceso a discursos y personas antirracistas”. Por eso, Iñaki García Borrego considera que “hay esperanza para el cam- bio”, un cambio que, por supues- to, no llegará solo: “La búsqueda de la seguridad ante ataques te- rroristas no debe hacerse crimina- lizando a nadie por su religión ni vulnerando sus Derechos Huma- nos como persona. Entre otras co- sas, porque resulta contraprodu- cente, ya hemos visto que los abusos de poder se vuelven mu- chas veces contra quien los ejer- ce. Como ciudadanos debemos jugar un papel activo en todo esto, informándonos bien antes de opinar, y vigilando lo que ha- cen nuestros gobernantes. No basta con sentarse y esperar a que todo pase”. EDUCAR DESDE CASA EN EL “NO” AL RACISMO En la 'Declaración de Principios sobre la Tolerancia', aprobada por la ONU el 16 de noviembre de 1995 en París, la UNESCO define que la tolerancia “consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras for- mas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conoci- miento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. No 32 • mama ”Hoy siguen vigentes unas políticas que se fundamentan en el miedo, que relacionan la delincuencia y la violencia con la inmigración” sólo es un deber moral, sino ade- más una exigencia política y jurí- dica. La tolerancia, la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz”. • SEPTIEMBRE 2017 Para Paola Cerviño, miembro del grupo psicosocial de SOS Racis- mo, el concepto de tolerancia, sin embargo, “posee una carga peyo- rativa”. En su opinión, si mantene- mos que los discursos son prácti- cas sociales que pueden discriminar, “este concepto contri- buye a ello porque nos remite a que tenemos que aguantar algo que no se quiere soportar, cuando lo que hace no es hablar de tole- rancia sino hablar de respecto e igualdad”. En su Declaración, sin ir más lejos, la UNESCO también ha- cía una apreciación en este senti- do, al enfatizar en su primer artícu- lo que la tolerancia “no es lo mismo que concesión, condescendencia o indulgencia”, sino que, ante todo, “es una actitud activa de reconoci- miento de los derechos humanos universales y las libertades funda- mentales de los demás”. ¿Y cómo educar en casa en ese respeto e igualdad hacia el dife- rente? Para Esteban Ibarra, “hay que empezar por amar la vida, continuar en educar pa &6Ч&VFW"VRFF226W&W2RЦ262Ɩ'&W2VRFF02W'62FVRwVFvFBVRFRfRV2"7R6ЦF6;6 :F6&VƖv6&vV7VVW"fW7F6;6FR6ЦF6;6VVRV2FRЧ&V62VR6VfW'6W2VP6F6V7FF2VVW7G&&vG&6F"VW7FRVF( 6V|;V&W6FVFRFVfЦ֖VF6G&FW&6( FW&66R6&RFfW&VЦ6FfW&V66RV6W6&FW&6(