Madresfera Magazine 12 - Septiembre 2017 - Page 11

[ POST DESTACADO ] Eso muchas veces provoca que pongamos a los demás y sus necesidades por delante. Tenemos una lista prácticamente interminable de cosas por hacer y tareas como cortarse las uñas, ponerse la mascari- lla o salir a correr son secundarias. Las convertimos en secundarias porque no las valoramos como nece- sidades si no como caprichos. El autocuidado nunca es un capricho. Echa un vis- tazo a tu maleta… ¿Con qué la llenas? ¿Cuál es la prioridad? ¿Te reservas un espacio? próxima cita con el médico, vacunas… Y eso es lo básico, porque luego puedes subir de nivel y liarte la manta a la cabeza con comida sana, actividades, estimulación, lectura… Tenemos una pequeña vida en nuestras manos y nos olvidamos de una vida igual de importante: la nuestra. No olvidemos nuestra vida. Es la única que tenemos para vivir. Y tener un bebé es maravilloso, es normal que queramos lo mejor para él o ella. Pero no podemos dejar de lado nuestra vida por la vida de otro. Porque todos necesitamos un espacio pro- pio. Y quizás ese espacio ahora es menor que antes, pero es igual de importante. La metáfora de la maleta: los olvidos ¿Quien carga con la maleta? La segunda parte de la metáfora me sorprendió al día siguiente de llegar a nuestro destino. Descu- brí que, a pesar de revisar mil veces, había olvidado traer algunas cosas. Y todas las cosas que me había olvidado eran mías. Para cubrir mis necesidades. No me había dado un lugar y, además, en las múltiples revisiones, al dejar lo mío para el final, lo había terminado olvidando. Llevé cosas de más para Loki y para Natsu. Yo tuve que comprarme algunas cosas allí. De hecho, trabajé con lo que tenía y me negué a comprar alguna cosa, por no gastar. Cuando no tenemos algo presente lo olvida- mos. Si no es importante, vital y necesario va fuera. No sé vosotras pero yo llevo ya algo más de 14 meses sin dormir del tirón una sola noche y eso pasa factura. Soy más caótica y olvidadiza. Me con- fundo al hablar, apunto cosas en el día del calendario que no es y se me pasan fechas importantes. Hay tantas cosas que recordar: si ha hecho caca, si le has cambiado el pañal, si ha comido, cuánto, si tuvo fiebre, la Para mí delegar no es un asunto sencillo, pero lo ne- cesito. Así que a la vuelta Natsu se encargó de hacer las maletas mientras yo dormía con Loki. Y me sentí mal por dejarle solo con la tarea, pero lo necesitaba. Repartimos las responsabilidades. Horas después yo me levanté y me puse tras el volante despejada mien- tras él echó una siesta con Loki en el asiento de atrás. Seguro que hay alguien que puede compartir esa carga contigo. Puede ser tu pareja, tu fami- lia, un amigo o amiga… quizás necesitas buscar esa ayuda en otro lugar. Encuentra un momento y una persona con quien compartir la carga de la crianza. Es una maleta pesada que vas a llevar toda tu vida. Con suerte esa maleta irá evolu- cionando de bolsa de pañales a mo- chila o bolsa de deporte. No sabes qué va a llevar. No sabes qué vas a necesitar en este viaje. Pero puedes compartir la carga de la maleta. ■ SEPTIEMBRE 2017 • mama • 11