Madresfera Magazine 11 - Julio 2017 - Page 72

[ CULTURETA ] DO: En ‘Bajo la piel del lobo’ di- ces que los cuentos nos recuer- dan algo que hemos olvidado en nuestra sociedad moderna: “que podemos sentirnos débiles, frá- giles y que el héroe que va a sal- varnos vive dentro de nosotros”. ¿Cómo se puede, a través de los cuentos clásicos, ayudar al niño a elaborar sus propias herramientas para manejar sus miedos? “Los cuentos creados para trabajar emociones a veces pecan de darlo todo muy masticado, de manera que queda poco lugar para la elaboración personal” EM: En primer lugar, hay que mos- trarle que la vulnerabilidad forma parte de todos nosotros. Sentirse vulnerable asusta, da miedo por- que nos han enseñado que ser vul- nerable es como ser débil, por eso hemos construido máscaras que esconden nuestro miedo y nuestro dolor. Sin embargo, cuando uno es consciente de su vulnerabilidad y puede pedir ayuda o poner en marcha los recursos necesarios, conecta con su pro- pia fuerza. Parece paradójico, pero ser consciente de la vulnerabilidad nos hace más fuertes. Los cuentos están llenos de personajes que necesitan ser rescata- dos, y saben que necesitan ayuda. Los niños pueden identificarse con esos personajes, e implicarse emo- cionalmente con ellos, de manera que la elaboración emocional es real aunque la escena sea en fantasías. Sienten en la piel de un personaje que necesitar ayuda es posible y que eso te salva. Además, los cuentos tie- nen héroes salvadores con los que los niños también pueden identificarse, poniendo en marcha recursos in- ternos que les van a servir para salir adelante. DO: Muchas imágenes y mensajes de los cuentos tra- dicionales, ¿pueden considerarse como sexistas y que perpetúan la desigualdad? EM: Es una pregunta muy habitual. No creo que los cuentos hablen de hombres y mujeres, sino de partes psicológicas humanas. Existen antes de que el patriar- cado nos organizase como sociedad y estableciera relaciones de poder entre hombres y mujeres. Son mucho más sexistas los anuncios de compresas, por ejemplo, donde las mujeres que menstrúan son siem- 72 • mama • JULIO 2017 pre jóvenes, guapas, delgadas y fe- lices. ¿Qué mensaje nos están ven- diendo? Quizás que la agresividad, la tristeza o la rabia no forman par- te del universo femenino. Y como mamíferas, sabemos que eso no es verdad. Todos los hombres tienen dentro una princesa que necesita ser rescatada, aunque a veces no sean del todo conscientes. Y todas las mujeres tenemos un impulso de salir a luchar por lo que quere- mos, aunque a veces nos lo hayan castrado. Es preferible que nos de- jemos llevar por nuestra esencia biológica, los mandatos sociales de moda nos están estrechando y estereotipando. Las figuras feme- ninas de los cuentos son dulces y delicadas, y también son pérfidas y destructivas, como cualquier ma- mífera. Pero no somos muy cons- cientes de ello. DO: Hablas de reconocer aspectos femeninos y mas- culinos en cualquier persona sin caer en una dualidad o exclusión. ¿Cómo lograr transmitir esto a través de los cuentos? EM: Detrás de toda princesa que necesita ser rescata- da, hay algo humano, que es la vulnerabilidad. Detrás de cada héroe, hay un impulso que nos lleva a salir adelante. Ambos aspectos forman parte de la esencia humana. En el libro se amplía más este tema, pero en resumen, se trata de poder reconocer que todos podemos sentirnos necesitados de ayuda, y en otras ocasiones ayudadores. La princesa nos lleva a estar en contacto con nosotros mismos, nos lleva a ver nues- tras necesidades. Si eso se admite como un aspecto maternal o femenino, está claro que es importantísimo darle un espacio para vivir con bienestar. Pero además de darnos cuenta de lo que necesitamos, es importan- te que salgamos a buscarlo, como hace el héroe, cada uno a su manera. Si ese impulso de salir a explorar el mundo se admite como algo paternal o masculino, es evidente que también es necesario para orientarnos al bienestar. Por eso lo ideal es que al final logremos que ambas partes se casen en nuestro interior.