Madresfera Magazine 10- Mayo 2017 - Page 39

leña tres años era que una vivía en España y otra en el Congo. Y el apoyo o no de los profesionales sanitarios, ¿influye en la interrupción de la lactancia de forma precoz? Sin duda, influye muchísimo. Hace unas décadas, cuando la norma oficial era primera toma a las 24 horas del parto 10 minutos de cada lado cada 8 horas y abundante suero glucosado, la lactancia era casi imposible. ¿Cómo hacer frente en ese sentido al rechazo social y sanitario con el que muchas madres se encuentran cuando amamantan a sus hijos más allá del año (o incluso a partir de los seis meses)? Con paciencia. Todos los cambios sociales cuestan. Las primeras mujeres que fueron a la universidad, las primeras mujeres que llevaron pantalones, las primeras mujeres agente de policía… ahora todas esas cosas son normales. La gente se irá acostumbrando. Ponías antes, de forma simbólica, el ejemplo de una madre española y una del Congo en 1970. ¿De qué manera ha afectado la evolución cultural a la lactancia materna? Curiosamente, muchas culturas humanas afectaron bastante poco a la lactancia. Es decir, probablemente una campesina francesa del siglo XVIII daba el pecho de forma muy similar a una madre china, africana o esquimal (digo una campesina porque en muchas culturas las mujeres ricas no daban el pecho). Pero la cultura occidental del siglo XX consiguió cambiar totalmente la lactancia, y casi destruirla, a base de poner reglas y horarios, situarla bajo el control de los médicos, y romper la cadena de transmisión de conocimientos prácticos entre madre e hija. En relación a esto que comentas, actualmente hay “Los partidos y sindicatos españoles se han esforzado en defender las vacaciones o la jornada laboral, pero se han olvidado por completo del cuidado de los niños” una generación de madres que en un gran porcentaje no han sido amamantadas por sus propias madres. Muchas de esas madres actuales disponen de información para poder dar el pecho pero algunas ni siquiera han visto nunca a un niño mamar. ¿A amamantar se aprende? Sí, sin duda, en la especie humana se aprende a amamantar. Incluso en los primates superiores. Las gorilas criadas en cautividad no saben criar a sus hijos sino lo han visto, y en los zoológicos han recurrido a llevarlas de “viaje de estudios” a otro zoo donde hay una gorila criando, a ponerles vídeos, o incluso a buscar voluntarias humanas que vayan a dar el pecho delante de la jaula de la gorila embarazada. ¿A qué edad se produce de manera “natural” el destete en nuestra especie? Nadie lo sabe. De hecho, usar la palabra “natural” para referirse al ser humano es un poco peligroso; por definición, lo que hace el ser humano es artificial. La antropóloga Katherine Dettwyler intentó responder a esa pregunta comparando al ser humano con otros primates con distintos criterios (como la aparición de los dientes, el tiempo necesario para triplicar o cuadruplicar el peso al nacimiento, el peso de la hembra adulta…), y llegó a la conclusión de que la respuesta estaba entre los dos años y medio y los siete. Ojo, no dice, “lo normal es unos cinco, con mínimo dos y medio y máximo siete”, sino “no sé si lo normal es alrededor de dos y medio o alrededor de siete o alrededor de algún punto entre medio”. Para muchas mujeres el fin de la lactancia es un proceso doloroso, casi de duelo. Y dependiendo de la edad del niño la actitud varía pero, en general, siempre se tiende a restarle importancia. ¿Somos una sociedad empática en este sentido o todo lo contrario? MAYO 2017 • mama • 39 leña tres años era que una vivía en España y otra en el Congo. Y el apoyo o no de los profesionales sanitarios, ¿influ- ye en la interrupción de la lactancia de forma precoz? Sin duda, influye muchísimo. Hace unas décadas, cuando la norma oficial era primera toma a las 24 horas del parto 10 minutos de cada lado cada 8 ho- ras y abundante suero glucosado, la lactancia era casi imposible. ¿Cómo hacer frente en ese sentido al rechazo social y sanitario con el que muchas madres se encuentran cuando amamantan a sus hijos más allá del año (o incluso a partir de los seis meses)? Con paciencia. Todos los cambios sociales cuestan. Las primeras mujeres que fueron a la universidad, las primeras mujeres que llevaron pantalones, las prime- ras mujeres agente de policía… ahora todas esas co- sas son normales. La gente se irá acostumbrando. Ponías antes, de forma simbólica, el ejemplo de una madre española y una del Congo en 1970. ¿De qué ma- nera ha afectado la evolución cultural a la lactancia materna? Curiosamente, muchas culturas humanas afectaron bastante poco a la lactancia. Es decir, probablemente una campesina francesa del si- glo XVIII daba el pecho de for- ma muy similar a una madre china, africana o esquimal (digo una campesina porque en muchas culturas las muje- res ricas no daban el pecho). Pero la cultura occidental del siglo XX consiguió cambiar to- talmente la lactancia, y casi destruirla, a base de poner re- glas y horarios, situarla bajo el control de los médicos, y rom- per la cadena de transmisión de conocimientos prácticos entre madre e hija. En relación a esto que co- mentas, actualmente hay una generación de madres que en un gran porcenta- je no han sido amamantadas por sus propias ma- dres. Muchas de esas madres actuales disponen de información para poder dar el pecho pero algunas ni siquiera han visto nunca a un niño mamar. ¿A amamantar se aprende? Sí, sin duda, en la especie humana se aprende a ama- mantar. Incluso en los primates superiores. Las gori- las criadas en cautividad no saben criar a sus hijos sino lo han visto, y en los zoológicos han recurrido a llevarlas de “viaje de estudios” a otro zoo donde hay una gorila criando, a ponerles vídeos, o incluso a bus- car voluntarias humanas que vayan a dar el pecho delante de la jaula de la gorila embarazada. ¿A qué edad se produce de manera “natural” el destete en nuestra especie? Nadie lo sabe. De hecho, usar la palabra “natural” para referirse al ser humano es un poco peligroso; por definición, lo que hace el ser humano es artificial. La antropóloga Katherine Dettwyler intentó res- ponder a esa pregunta comparando al ser humano con otros primates con distintos 7&FW&26&6;6FR2FVFW2VFVV6W6&&G&Ɩ6"7VG'WƖ6"VW66֖VFVW6FRV'&GVF( bV|;266W6;6FRVP&W7VW7FW7F&VG&R2F2;2VF06WFRF6R( "ЦW2V2666:ЦF2VF:6WF^( 6( <:6"ЦW2&VFVF"FRF2VF&VFVF"FR6WFR&VFVF"FR|;VFVG&RVF( ( 2'FF26F6F2W7;W06RW6f'FVFVfVFW"2f66W0&F&&W&6RfFF 6WFFV7VFFFP2;>( Х&V62VW&W2VfFR7F6W2V&6RЧ6F&666FRGVV॒FWVFVFFRVF@FV;7FGVBf,:W&VvVW&6V&R6PFVFR&W7F&R'FЦ6 +62V66VF@V :F6VW7FR6VFFFF6G&&#r( ( "3