Madresfera Magazine 10- Mayo 2017 - Page 30

ta una imagen social de ver a un niño más mayor tomando pecho como algo “normal”; lo que choca si pen- samos que realmente alimentar así a los bebés y niños es lo normal”. Es por esto que, según Soler, la madre que continúa amamantando se en- frenta al rechazo social e incluso profesional “por perjuicios y desco- nocimiento de la evidencia científica actual” e insiste en que es importan- te que cada familia tome “decisiones libres y con información”. ¿Y qué dice la evidencia científica actual? Las principales organiza- ciones científicas como la OMS, el Comité de Lactancia Materna de la AEPED, la Asociación Americana de Pediatría o UNICEF, recomien- dan iniciar la alimentación al pecho durante la primera hora de vida y continuar durante los primeros seis meses con lactancia materna exclu- siva (LME) y, complementada con otros alimentos, hasta al menos los dos años. No hay un límite definido para poner fin a la lactancia mater- na porque realmente es difícil deli- mitar algo que, como apunta José María Paricio, “antiguamente dura- ba lo que duraba”. ¿Y cómo se tra- duce esto? Si buscamos una expli- cación biologista, la antropóloga estadounidense Katherine Det- twyler, basándose en un estudio con grandes primates, marca la edad del destete en la especie hu- mana entre los tres y los siete años. Sin embargo, si tenemos en cuenta la corriente antropológica social y cultural, con la que la antropóloga Marta Ausona está más en sintonía, lo “biológico” y lo cultural es un continuo, “lo uno influye sobre lo otro”, por lo que tanto la forma de 30 • mama • MAYO 2017 “Un mito muy extendido es el de que los niños “mayores” que toman pecho van a sufrir terribles consecuencias a nivel psicológico y emocional” dar el pecho como el momento del destete cambiaría en función de condicionantes culturales, econó- micos, sociales... “Encontramos so- ciedades que han dado el pecho hasta tres y cuatro años, incluso doce en el caso de algunos colecti- vos inuits (según datos de algunos exploradores de finales del siglo XIX y principios del XX recogidos por Ploss i Bartels en 1935). Y hay otros lugares en los que se ha ne- gado el calostro y el pecho se ha dado muy poco tiempo, como su- cedió en algunos países europeos en épocas preindustriales. Todo de- pende mucho del lugar, porque todo está condicionado por facto- res culturales”, explica. Cuando Marta Ausona comenzó su tesis hace seis años, llegar al año de lactancia materna en España “era como un hito”. Hoy, aunque re- conoce que cada vez hay más mo- vimientos que promueven la lac- tancia materna, considera que se sigue viendo “como fuera de la nor- ma”. De hecho, cuenta Marta que cuando presentó su tesis “Lactan- cias maternas más allá del año. Crí- ticas, creencias y corporalidad” en 2015, hubo compañeros (“que se supone que tienen una mente más abierta porque saben que en otras sociedades se da el pecho hasta edades más avanzadas”) que cuan- do les decía que hay madres que dan el pecho, por ejemplo, hasta los dos años, le preguntaban si eso “era bueno” para el niño, “si no les creaba algún tipo de trauma”. “No todos, pero algunos compañeros se quedaban como “esto no es nor- mal”. Y es curioso como aquí no lo vemos normal, pero sin embargo si vemos a una mujer africana de una tribu en un documental lo vemos súper natural, porque ellas sí, pero nosotros no, que somos los moder- nos”, explica. Y es que, como bien explica el psi- cólogo Alberto Soler, un mito muy extendido es el de que los niños “mayores” que toman pecho van a sufrir “terribles consecuencias a ni- vel psicológico y emocional”. Sin embargo, esto es completamente