Madresfera Magazine 09- Marzo 2017 - Page 78

[ SANA-MENTE ] mal e impidiendo que desarrollen las competencias y responsabili- dades asociadas a cada edad”. Por su parte Catherine L’Ecuyer, autora de los bestsellers educati- vos ‘Educar en el asombro’ y ‘Edu- car en la realidad’, que fue reciente- mente la primera en avisar sobre el abuso de estas etiquetas, conside- ra que términos como “hiperpa- dres”, “padres tóxicos” o “padres tigre” son “caricaturas de un modo de educar que no respeta las nece- sidades de nuestros hijos, algunas veces por exceso y otras por de- fecto”. El problema con las etique- tas, sin embargo y según Catherine, empieza cuando, “por ignorancia, las usamos para describir estilos de crianza que contribuyen al buen desarrollo del niño”. Es decir, “cuando etiquetamos a padres, asociándolos de forma injusta con unos u otros de esos estilos de crianza, por sacar algunos elemen- tos fuera de contexto, o por no sa- ber matizar por edad lo que es pro- pio de una etapa o de otra”. ¿Un poco de autocrítica? Muchas veces son los propios psi- cólogos, docentes y otros exper- tos en materia de crianza y edu- cación infantil quienes propagan en sus declaraciones y artículos en los medios estas etiquetas, dando por válidas lo que no dejan de ser caricaturas. ¿Habría que hacer un poco de autocrítica? “Está bien que haya una parte de la sociedad que nos informe, nos cuente cuáles son los estilos edu- cativos y las consecuencias que puede tener cada uno de ellos, ya que muchas veces que salga en los medios también nos permite informarnos mejor como padres. Pero, desde luego, no hace falta 78 • mama • MARZO 2017 “El sentido común se ha convertido en el menos común de los sentidos porque hemos dado un protagonismo exagerado a la industria del consejo empaquetado” caer en etiquetas ni exageracio- nes”, reflexiona Silvia Álava. “A veces escucho a profesionales en colegios o escuelas infantiles quejarse de las madres porque di- cen que son histéricas porque so- breprotegen a sus hijos en la etapa infantil”, añade Catherine L’Ecuyer. A esas madres, que no se sienten cómodas con la rigidez de determi- nadas normas en las escuelas infan- tiles, se les suele tachar de “heli- cópteros”. Según la autora de ‘Educar en el asombro’ habría que ver qué parte de esa afirmación tie- ne fundamento y qué parte no lo tiene porque antes de los dos años todas las normas rígidas para enca- sillar a un niño en una rutina grupal (como no traer su muñeco al cole- gio, cambiarle el pañal o darle de beber “cuando toca”, lo que algu- nos llaman “inculcar hábitos”), pue- den interferir con un sano desarro- llo del vínculo de apego, que se crea a base de atender a tiempo las necesidades reales de los niños du- rante los dos primeros años de vida. “Y eso, en clases con un ratio de 25 niños por maestra, no es sen- cillo”, añade L’Ecuyer. Para Silvia Álava “es importan- te” que los padres no vivan pen- sando que hagan lo que hagan los van a etiquetar, ya que así dejan “fuera de control” muchos aspec- tos de la crianza: “Siempre hay que centrarse en lo que podemos hacer y mejorar, así que centré- monos en educar al niño lo mejor posible y no en las etiquetas”. Y, sobre todo, considera importante que los progenitores se informen, por ejemplo, de que hay estudios que vinculan las crianzas muy permisivas “con n ;2VRFW6Ч'&VVvV26WFV