Madresfera Magazine 09- Marzo 2017 - Page 108

[ PUBLIRREPORTAJE ] Historias H 108 • nórdicas ay cosas que se instalan en una so- ciedad y en el imaginario colectivo de ésta por la más absoluta de las casua- lidades. Y si no que se lo digan a Ella Flautau, una mujer y madre danesa a la que le gustaba dar largos paseos con sus hijos por el bosque. Entre árboles, vegetación y animales, en plena naturaleza, pasaba gran par- te de los días con ellos. Corría, por cierto, el año 1950, así que uno se imagina aquellos bosques daneses, gélidos y nevados, en blanco y negro. La casualidad devino en boom y, sobre todo a partir de la década de los ‘60, las escuelas forestales proliferaron por Dinamarca, dando el salto incluso a países del entorno como Norue- ga, Suecia, Finlandia y, sobre todo, Alemania, donde este tipo de iniciativas creció de forma exponencial. En el fondo, con una urbanización cada vez más creciente, había en todas estas escuelas una reivindicación de la naturaleza, de un medio cada vez más arrinconado por la acción del hombre. La afición de Ella no pasaba desapercibida para algunos de sus vecinos, que no dudaron en pedirle que cuidase también de sus hijos, que se los llevase con ella en sus expediciones fami- liares por el bosque. La mujer aceptó el ofre- cimiento y los vecinos decidieron formalizar la iniciativa. Sin quererlo, ni mucho menos buscar- lo, Ella Flautau había creado la primera escuela infantil forestal del mundo. Hoy las escuelas forestales son una alternati- va más en el sistema educativo danés, espacios donde no hay prisas por aprender a escribir o a leer, pero sí por jugar, experimentar, descubrir, llenarse de barro hasta la coronilla y respirar vida. Por ser niños, al fin y al cabo. Y todo ello comenzó hace casi 70 años. Con una mujer dando paseos con sus hijos. Quién se lo iba a decir a Ella Flautau. . ■ mama • MARZO 2017