Madresfera Magazine 04- Mayo 2016 - Page 51

Es mucho más difícil de lo que parece todo esto. Y a la vez es muy sencillo”. Con esa frase, que podría referirse a cualquier cosa pero evoca de forma inevitable a la cocina, nos recibe Ferran Adrià en una sala de reuniones de las oficinas de Carrefour en Majadahonda. De cerca impresiona. Una no entrevista todos los días al mejor chef del mundo. Pero en seguida sigue hablando, con ese acento y esas coletillas que revelan de forma inequívoca su origen catalán, y esa impresión se transforma en cercanía. “Hay gente a la que le cuesta entender que para cocinar, por ejemplo, no hace falta fuego. Por eso son tan importantes las cien primeras páginas del libro, ya que a través de ellas se puede comprender mejor la cocina y se puede hacer, además, como algo divertido”, nos cuenta. Aprovechando que Ferran Adrià presentaba en Carrefour el libro “Te Cuento en la Cocina”, en el que participa junto a Disney, en Mama le hemos robado unos minutos, 18 para ser exactos, para conocer su faceta más familiar. Siempre has declarado que no querías tener hijos y que preferías centrarte en tu carrera. En tu opinión, ¿son dos cosas incompatibles? Yo siempre he dicho que en mi caso era muy difícil compaginar ambas cosas. ¡Ojo! En mi caso. Pero mi caso es muy raro. Tengo un alto nivel de exigencia y hago creatividad extrema, ¿no hay deporte extremo? Pero yo no quiero que la gente sea como yo. Yo trabajo una media de 16 horas al día, y también sábados y domingos. Y me lo paso pipa. Tengo la suerte, además, de hacer lo que me da la gana, lo que me gusta. Ahora, perfectamente se puede tener vida privada, familia, un hijo y oficio. Ahora, un oficio ligero. Lo que pasa es que yo vivía fuera y bueno no se daban las circunstancias. Estoy felizmente casado con mi mujer y tengo muchos sobrinos que son fantásticos. Me encantan los niños. ¡Los de otros! Aunque no seas padre, ¿qué dirías que tienen en común la alta cocina y la crianza de un niño? Lo duro que es. Y comparándolo con la cocina profesional diría que podemos trasladar el orden. La organización es esencial en la cocina y es fantástico porque te puede servir para la educación de los niños. Sin volverte loco. Pero si ͔ɑɅͱ()ԁ٥́ѽхɑ͕́٥)̈́Սє́Ք)ɵɑY̰ͅͅ)͔յձѼɕՕɑՔՕɼ՗ż)́ȁɻȁɄͽ́Ք)典չ胊q9Ʌչ) ѕՔ͔)́ɥtٕȰͤ)Ʌչ́́́ͤєո)ɅɤՕ́́ͅɱAȁՕє)х́٥٥ոɽՔ)ѥ䁡ɽՍѽ́䁉Օ́ͽɔ)+ Eم́ɅȁєՕټɼ)+qQՕѼtѥȁ)թ́ɼх́Ʌѥ5)ͥ́хєՔ儁ɽՍѽ)Ʌ٥ͽ́ͽɔ䁍Ѽ͍͕́)ѥ̸٥ɕє̀хɑ)Օ͔́չ鄰ո)ͽɥѼѕ́䁱̸́ԔՅ)ɼѕɥȃq1tՔ́)ɽ啍Ѽѕɥȁє儁ɍո)ɄххєՔͽɽ́)ՔՕɕ͕́́٥ȁ酑Ʉ)є5ɽ啍Ѽ́єɽ啍Ѽ ձ)չѥ́Ս́ՔѽѼ)ɼ́хمȁ̈́Ք)́Քم́͑)ٕєŽ̸q ȁ聵ѽϊt)żఁՔɥȁɼՔ͔鼃qɄ)͇tєɼ́ѕɕͅєՔż)ͅټɝէŅѕ)̰Ք́ȸMɔ)ѕɕͅєѕɅ͵ͧ͸5)хͥɔՍمՅɑɼх)ȁȁɼɅ͵ѥȁɽ́ɄՔ)́́ͅͽ́ՕȁոɅ)Ʌ͵ͧ͸͔́ѥټѽ́́ɕ)Ž́ɅqQՕѼtՔ)Ʌ́ͽ́ՕȁոɅɅ͵ͧ͸)1 չɕ́)9ɕє՗ż́ȁչ͍Օ)EՔեɕ́ɕȁɅ()5e<؃()(+((0