#EFECTOSOTO 2ª EDICIÓN EFECTO SOTO T2017/2018 - Page 37

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Castel di Sangro es una localidad de menos de 7000 habitantes en el sur de los Abruzos italianos. Lejos de momentos históricos reseñables, su modesto equipo de fútbol encadenó varios ascensos consecutivos para situarse por primera vez en la historia en la Serie B (la segunda división italiana) en la temporada 1996-1997. Con una plantilla compuesta de jugadores con escaso bagaje en la elite y un entrenador de coraje, el equipo se sostenía gracias a una familia de empresarios de dudosa catadura moral digna de la Italia de los noventa. Las esperanzas de conseguir la salvación era mínimas al inicio de la temporada, pero el Castel di Sangro consiguió la proeza a pesar de enfrentarse a clubes ampliamente más poderosos como Genoa, Torino o Bari.

Por fortuna, Joe McGinniss compartió su experiencia en la región de los Abruzos en el estupendo libro "El milagro de Castel di Sangro", acertadamente descrito por el subtítulo de la obra como "un cuento de pasión y locura en el corazón de Italia". En una historia de hazañas deportivas, el aspecto humano y el cambio de cultura y mentalidad al que se enfrentó el autor alcanza cotas hilarantes con altas dosis de frenesí y lujuria deportiva mezcladas con desengaño. La temporada del Castel di Sangro es contada por McGinniss como una historia familiar porque así la vivió, conviviendo con los jugadores, cuerpo técnico y directiva diariamente. De esta manera, el libro no narra simplemente la historia desde la perspectiva de un aficionado sino que parte de las entrañas del asunto para contar lo que aconteció en la temporada del milagro. Un milagro realizado por jugadores terrenales en pastos picados por el granizo y las lluvias, campos con barro o amenazantes secarrales, quedáis advertidos de que se trata de un libro que mancha.

Benjamín Prado escribió que aquel libro que realmente te deja huella es aquel que, al terminarlo, te da ganas de llamar por teléfono al autor. Yo sentí el impulso (tanto por la huella profunda que me dejó la historia como por haber detectado un error en ella que no voy a desvelar aquí), pero por desgracia Joe McGinniss había fallecido en 2014, veinte años después de haber sido infectado por el veneno del fútbol y de su aventura en Castel di Sangro. No queda otra que recomendar el libro a aquellos fanáticos afectados por el veneno del deporte.