Blablerías N°6 - Julio 2013 - Page 9

La editorial Amanuta de Santiago de Chile ha tenido la buena idea de editar cuatro cuentos infantiles clásicos en versión de Gabriela Mistral (1889-1957), Premio Nobel de Literatura, 1945. Son ellos: “Caperucita Roja”, “La Bella Durmiente”, “La Cenicienta” y “Blanca Nieve en la casa de los enanos”. Escritos entre 1922 y 1926, cuando la autora residía en México, estos cuentos en verso fueron publicados por primera vez en diarios colombianos, sin que nunca fueran publicados en Chile hasta ahora, salvo “Caperucita Roja”, que circuló en libros de lectura y en la versión definitiva de Ternura publicada en la editorial Espasa Calpe de Buenos Aires, en 1945. Este hallazgo se produce después de casi 90 años de permanecer estos cuentos en el olvido, de modo que es una verdadera primicia que se hayan dado a conocer en forma de libros independientes, ilustrados por destacados ilustradores: Paloma Valdivia, Bernadita Ojeda, Carmen Cardemil y Carles Ballesteros. El libro “Caperucita Roja”, ilustrado por Paloma Valdivia, obtuvo la distinción “White Ravens” (“Mirlos blancos”), que concede la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich a los mejores libros infantiles de todo el mundo, y fue exhibido en la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia, Italia, en abril del 2013.

libros fueron presentados en las III Jornadas de Literatura Infantil y Juvenil que tuvieron lugar en Buenos Aires, La Plata y provincia de Misiones entre el 31 de mayo y el 8 junio del 2013.

Lectura

CUENTOS CLÁSICOS

EN VERSIÓN

DE GABRIELA MISTRAL

por Manuel Peña Muñoz

Escritor y Especialista en Literatura Infantil y Juvenil / Chile

Estas originales versiones inspiradas en los cuentos clásicos de Charles Perrault y los Hermanos Grimm tienen la particularidad de que su autora los americaniza, incorporando un rico léxico propio de nuestro continente. Así, aparecen los “lagartos voladores”, las llamas y alpacas del altiplano y hasta una “catarina giganta” como llaman en México a la vaquita de San Antón, ese insecto de color naranja con lunares negros. La versión de “Blanca Nieve” se apega al verso octosílabo en tanto que “Caperucita Roja”, al alejandrino de catorce sílabas, lo que muestra el conocimiento que tiene la autora de la métrica clásica.

En “Caperucita Roja” aparecen epítetos muy singulares. Así, al lobo lo llama “velludo engañoso”, en tanto que Caperucita Roja es “cándida como los lirios

blancos”.

Las cuatro versiones son de gran originalidad junto a un fino sentido del humor. No ha pasado el tiempo por ellas. Reflejan a una autora conocedora del género de la literatura infantil y del buen uso del idioma castellano. Parecen escritas hoy día. En suma, muy buen hallazgo, excelente rescate y muy buena apuesta editorial con ilustraciones modernas de alta calidad. Estos cuatro