Blablerías N°3 - Abril 2013 - Page 4

Imágenes

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Mi nombre es Silvia Pereira. Vivo en Caballito.

Estoy tomando esta foto y un señor de unos setenta años me dice:

—Usted, ¿la escucha?

—Perdón, no le entiendo…

—Como mira el edifico, pensé que usted también la escuchaba.

El edifico es el que está en la esquina de José María Moreno y Rivadavia. Él me cuenta que se llama Rubén, que en los años 45, 50, en ese edificio (que está igual), estaba la confitería La Ideal; que ahora él tiene setenta y tres años, pero cuando era chico (“hace una punta de años”), su mamá lo traía a escuchar a la orquesta de señoritas.

—Los salones estaban abajo. Mi mamá me traía de la mano. Me traía a escuchar la orquesta —dijo.

Llegó a esa esquina el recuerdo. Pasaron muchos años. Rubén me cuenta su historia. Yo sentí en su mirada y en su tono de voz, un brillo, cuando recordaba su infancia. Para él, esa tarde, en esa esquina, volvió a estar, más que nunca, la confitería Ideal. Volvió a sentir la mano suave de su madre que lo traía. La música volvió a sonar.

Ahora, cuando paso por ahí, me parece escuchar una melodía que viene de lejos: tal vez el ensayo de la orquesta de señoritas.

Fotografía y texto: Silvia Pereira

"¿Viste que los sapos bailan mientras se aman?", me dijo esa nena a la orilla de la laguna mientras las dos mirábamos absortas muchas parejas de sapos homenajeando la vida sin pudores.

Todos bailamos cuando el amor nos invade.

Puede observarse en plazas, parques y costaneras, parejas que con un abrazo mueven el mundo a sus pies, y es un ballet el día para ellos. A veces, ese aire llega como ligera sensación de levedad a observadores casuales.

Sin embargo, no sólo los espacios verdes y lagunosos son apropiados para demostrar amor. He podido observar que en colas de colectivos, inmersos en ciudades intransitables, con calores de enero y adentros, muchos se miran y, en ese gesto, se percibe la misma danza. Es el aire el que anuncia la presencia de algo intangible. Sólo observadores muy atentos logran comprender cuál es el misterio que, entre tanto smog, desenreda cansancios e ilumina la calle.

Cuando amo, me gusta hacerlo en sol sostenido, en chacarera, y en salsa. Suelo improvisar y, cuando siento un movimiento nuevo en mis pies, levanto la vista e invito a quien corresponda.

Fotografía y texto: Soledad Rebelles

No son ilustraciones. No es un texto el que las inspira. Es

al revés: la imagen, madre del cuento.

A veces, fotógrafo o dibujante o pintor y autor, coinciden. A veces, no.

“Imágenes” es para observar y leer. También para escuchar, ¿por qué no?

solerebelles.blogspot.com.ar

Orquesta de señoritas

por Joan Manuel Serrat

Violeta, de

casi 3 años

oletaenos de 3 aos