Blablerías N°1 - Febrero 2013 - Page 9

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Narración

para leer

El narrador oral, ¿nace o se hace?

por Alicia Barberis

aliciabarberis.blogspot.com.ar barberis.blogspot.com.ar

n algunas culturas, los narradores

orales espontáneos tienen dotes

innatas tan maravillosas, referentes comunitarios tan fuertes y un entrenamiento diario con público tan variado, que su trabajo se legitima sin cuestionamientos, aunque no los avale una formación profesional.

En nuestra cultura, en cambio, la narración oral entendida como disciplina artística requerirá –en la mayoría de los casos- el entrenamiento de ciertos talentos naturales, el conocimiento de un marco teórico y el dominio de una técnica.

A menudo se escucha decir a muchos docentes: “Yo no sirvo para contar cuentos” o “Yo contando no atraigo a nadie”. No se puede negar que existan aptitudes naturales específicas en cada ser humano, ni que haya personas más dotadas que otras para narrar, para expresar cualquier arte. Pero podemos preguntarnos: si esto solamente funcionara así, ¿por qué hay tantos cantantes que triunfaron sin tener necesariamente una voz melodiosa? La respuesta es simple: porque tuvieron confianza en sí mismos, porque han realizado un trabajo intenso para conocer y dominar su arte y porque pusieron pasión en lo que hicieron.

Para ser un buen narrador de cuentos se puede aplicar una fórmula similar: se debe tener la suficiente confianza en sí mismo para intentarlo sin temor al ridículo ni al fracaso; se deben conocer los aspectos teóricos y realizar un entrenamiento intenso hasta dominar la técnica de este arte; se debe tener presente la responsabilidad ética que conlleva el ejercicio de toda profesión, y se debe poner la pasión necesaria para hacer vibrar a un auditorio. Ruth Sawyer decía: “Para narrar bien hay que estar gloriosamente vivo, ya que no se puede encender un fuego con leña mojada”.

Tal vez en ese punto resida el principal secreto: que nos movilice la pasión por contar, y que esa pasión nos haga sentir gloriosamente vivos.

E

Del libro: “Viaje hacia los cuentos: El arte de aprender a contar cuentos a los niños”, Ediciones Colihue.