BICENTENARIO de la INDEPENDENCIA ARGENTINA - Page 5

cia de colores cálidos tales como el rojo, naranja o el mismísimo amarillo, los tonos azulados están ligados a la conciencia e intelecto, inspirando confianza. Se trata de un color no invasivo que se asocia a la serenidad el cual pudo haber sido elegido para el logo con el fin de denotar sentimientos tales como paz, calma y honradez, previamente mencionados.

Por otra parte, el color blanco implica inocencia y pureza. Al analizar el logo podríamos decir que “se trata de un nuevo comienzo” en la historia del país, representando así una página en blanco que aún no ha sido escrita. A su vez, significa igualdad y unidad, representando lo positivo y negativo al mismo tiempo, transmitiendo una sensación confortable y de tranquilidad.

Finalmente, podríamos analizar la elección de la fuente, de color negro. Como vimos el año pasado, la simpleza que muestra cada palabra nos remite a la formalidad del mensaje que se está queriendo transmitir. Así, el color negro se asocia con el poder, lo discreto y elegante. Siendo autoritario, evoca sensaciones fuertes y, en el caso del logo del Bicentenario, transmite la sofisticación en cada palabra empleada.

En lo que a nuestra opinión respecta, cuando se trata de analizar la forma en que fueron escritos los tres números, creemos que se busca contagiar aquella sensación de libertad, como si éstos estuvieran en el viento y fueran una extensión de la propia bandera nacional. A su vez, la forma en que se encuentran ubicados los últimos dos números puede ser interpretado como un símbolo infinito, mostrando a la independencia como un cambio que nos ha modificado a cada uno de nosotros como argentinos y que permanece para la eternidad, inmodificable e inalterable.

Luego de haber analizado el logo en profundidad creemos que podría ser mejorado si la forma en que están dispuestos los tres números, en lugar de en forma horizontal, se hubiese mostrado de manera vertical, de algún modo trazando el contorno de la forma geográfica de nuestro país. De esta manera, no solo nos representaría por la elección de los colores que nos identifican como argentinos sino a su vez por el territorio que nuestro país ocupa en la totalidad del planeta.