Agenda Cultural UdeA - Año 2012 MAYO - Page 24

ISBN 0124-0854 Nº 187 Mayo de 2012 El hilo de Ariadna, 1990, Festival Internacional de Teatro de Manizales. 1992 y XXXIV Salón Nacional de Artistas, Bogotá “El hilo de Ariadna” plantea un juego de paradojas entre luz y sombra, silencio y sonido, avance y retroceso, entrada y salida. Al iniciar este viaje, un personaje que evoca a los maestros de ceremonias de las ferias antiguas invita a entrar a cada espectador, uno por uno, a cruzar el umbral que comienza a formar parte de otro mundo del que van emergiendo aromas y señales mediante las cuales los espíritus del laberinto conducen a este nuevo Teseo por sus encrucijadas. En el trayecto, se escucha la advertencia del poeta griego Kavafis: “si zarpas de regreso a Itaca pide que largo sea el camino... llegar allí es tu destino, mas no apresures el regreso”. existencia. En el fondo, se invita al espectador a encontrarse consigo mismo; al perder los ojos en la oscuridad del laberinto, el viajero accede a la clarividencia de sus sentidos y la búsqueda de un lenguaje sensorial responde a la necesidad de recobrar el cuerpo como fuente de conocimiento. El laberinto es un camino de ida, en medio del riesgo, al centro habitado por el minotauro, o sea un camino hacia la muerte. Pero, a la vez, es un camino de retorno a la luz del día, con los sentidos y la memoria enriquecida, un camino de regreso a la vida. Para Ulises o Teseo, arribar es importante, pero las vivencias del camino son lo que constituye la verdadera metáfora de la Crédito imagen: El hilo de Ariadna, 1990, Festival Internacional de Teatro de Manizales. 1992 y XXXIV Salón Nacional de Artistas,