Agenda Cultural UdeA - Año 2012 MAYO - Page 15

ISBN 0124-0854 Nº 187 Mayo de 2012 institucionalización que abre espacios dedicados al estudio del teatro como disciplina académica; y pone como ejemplo la creación del primer Instituto de Ciencias Teatrales en la Universidad de Berlín en 1923. El principal aporte de este Instituto y su creador, Max Herman, fue proponer el estudio del teatro independiente de la obra dramática; es decir, reconocer la importancia de la puesta en escena como hecho autónomo de la literatura. Según Fischer, las consecuencias de estos presupuestos fueron sumamente importantes para las ciencias del teatro, pues las propuestas de Herman acentuaron el carácter performativo del teatro y privilegiaron al ejecutante, la acción, el espacio y el público, aminorando la importancia del autor dramático. En su texto “La ciencia teatral en la actualidad. El giro performático en las ciencias de la cultura”, Fischer describe las implicaciones de estos presupuestos de Herman así: Menos que caricias textos y monumentos, no se habían desarrollado métodos mediante los Al hacer hincapié en la puesta en escena, se opuso así primero a la concepción dominante del teatro como institución destinada a cuales fuera posible analizar las puestas en escena. Para ello se hacía necesaria una nueva disciplina como la ciencia teatral. Esta anula la oposición entre la cultura moderna europea como cultura textual y las así llamadas culturas como primitivas culturas promover textos literarios, y por ende como objeto natural de la ciencia literaria. En segundo lugar determinó la necesidad de una nueva disciplina. Puesto que los objetos de las ciencias humanas se reducían a consideradas performativas (Lichte, 2006).