Agenda Cultural UdeA - Año 2011 NOVIEMBRE - Page 34

ISBN 0124-0854 Nº 182 noviembre de 2011 homenaje que una pluma costeña quiso rendir en vida al más grande exponente de nuestra juglaría. la cinta habrá de permanecer guardada una eternidad; pero le prometo que la publicaré cuando haga el tránsito a la gloria. Ernesto McCausland Sojo, quien con las cámaras de „Mundo costeño‟, el programa estelar de Telecaribe, me acompañó en la edición final para el álbum, después de muerto Alejo Durán, me preguntó con una de esas frases que usan los periodistas incisivos: El maestro siempre anduvo con ella, pero —¿Y por qué el álbum, después de muerto el maestro? era tan modesto y tan prudente que jamás lo sospechó. Sonrió también, y me puso la mano en el hombro, —Gloria —dijo—, no conozco a esa muchacha, y nunca le haré una canción. Y le respondí con dos cosas; con la palabra, cuando le dije: porque Alejo no ha muerto, y con el diseño de la carátula, donde aparece manuscrita la frase que Alejandro Durán pronunció a la salida del estudio: —Davo, guarda esta grabación hasta después de mi muerte… si acaso algún día muero Roberto decile a Gloria que estoy vivo todavía si llora pa’ que la oiga aumenta las penas mías. Alejo Durán Ese día miré a Alejo a sus ojos sabios, velados como dos almejas diminutas, y me atreví a decirle con una sonrisa: —Si me pide que publique el trabajo hasta después de su muerte,