Agenda Cultural UdeA - Año 2011 NOVIEMBRE - Page 24

ISBN 0124-0854 Nº 182 noviembre de 2011 Maestro Alejo Durán, foto tomada en Medellín en 1954. que propios y extraños disfrutaron en patios, galleras y corralejas, y también en las tarimas, escenarios que los nuevos tiempos ya habían entregado al jolgorio nacional. V. No cabe duda; el encuentro con el maestro del acordeón aumentó su amor por el instrumento, por los sones, el fandango y las cumbiambas. Si bien sus pasos los llevarían por caminos diferentes, el Raimundo Meza murió en 1956 en El Piñal, sin imaginar siquiera el éxito que aquel mozuelo intrépido alcanzaría a la vuelta de unos años; y Alejo Durán, quien generosamente le abriera su corazón, pasó a ocupar ese lugar significativo con tal fuerza, que los hijos de Lisandro espíritu de aquel hombre paradigmático vivía en su ser, y anduvo con él aprobando con su gesto benevolente el estilo que su toque iba depurando. Las rústicas empalizadas y el olor a ron, pegado al sudor de los manteros jadeantes, fueron testigos del nacimiento de un rey que, sin pergaminos ni dinastía, conquistaba para sus dominios el alma de los pueblos. recuerdan hoy al maestro como a un abuelo sabio y magnánimo que llevan en su corazón.