Agenda Cultural UdeA - Año 2011 NOVIEMBRE - Page 16

ISBN 0124-0854 Nº 182 noviembre de 2011 Toño Fernández, pregonero de un Corría el año 1972 cuando lo vi actuar por primera vez en el Teatro Pablo Tobón Uribe de Medellín; se realizaba el Primer Encuentro Latinoamericano de Folclor. Los gaiteros de San Jacinto fueron declarados fuera de concurso. Aquel día, Toño soltó su pujanza; fue tan estruendoso el aplauso, que tuvo ganas de llorar. Apenas apretó sus ojos, inmensos de malicia indígena, que hace poco cerró definitivamente. mundo de prodigios, donde las horas se acosaban unas a otras o se aletargaban con el ritual de la danza, no concluía los trasnochos fandangos, en las ruedas ahí de los el porque reinaba bullicio: “Candelaria me dejó a mí / pa’ vé si yo me moría / ahora que volvió a vení / yo estoy vivo todavía. / Yo conozco esa mujer / que tiene un rostro divino / maldito sea mi destino / no me supo comprender”. Infortunadamente fue ella, Candelaria, quien no lo pudo comprender. Mientras mi mente, al concluir esta nota, vaga infructuosamente entre los escondrijos y bambalinas del teatro Como si hubiera pactado en secreto y temprano con la música, solía decir: —Yo cantaba de niño, pa’ que las muchachas me persiguieran. El día que Toño se muera no me toquen acordeón cultural de Medellín, siento distante la melodía que entonces entonó y que ahora me persigue: Sus abarcas, su sombrero, su mochila, su trapo rojo amarrado al cuello lo que me lleven al cementerio con mi pito de cardón. acompañaron siempre. Pero con su indumentaria iba también su pobreza. Cuando se le preguntó cómo había llegado a la fama, dijo: —Yo fui cantador parejo; canté paseo, canté merengue, canté son, canté puya, pero mi fuerte es la gaita. Ciro Quiroz Otero. Oriundo de El Paso (Cesar). Abogado, profesor de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, investigador cultural y autor del libro Vallenato, hombre y canto (Bogotá, Ícaro Editores, 1983). Texto tomado de Gil Olivera, Numas Armando, Toño Fernández: la pluma en el aire, Bogotá, Editora Guadalupe, 2005.