Agenda Cultural UdeA - Año 2010 NOVIEMBRE - Page 6

ISBN 0124-0854 Nº 171 Noviembre de 2010 requiere papel, lo que implica, como mínimo, talar diecisiete árboles por tonelada de esta materia prima; y esto sin mencionar otros insumos potencialmente perjudiciales para el planeta como algunas tintas a base de aceites. Precisamente, para crear un espacio de discusión y para fomentar la multiplicación de experiencias positivas en relación con la reducción de la huella ecológica en el sector editorial tradicional, nació en Francia una organización llamada Les Éditeurs Écolo-Compatibles (leseec.org), compuesta por un grupo de editoriales independientes comprometidas con la producción ecológica de publicaciones. Sin embargo, con e-books en el horizonte, que reducen prácticamente a cero las necesidades de papel físico, parece que el camino más adecuado para dar una mano en la reducción de la huella ecológica está trazado: la publicación digital. En cuanto a la piratería de obras, los ebooks también son vulnerables, aunque existan protecciones de los derechos de reproducción digital (DRM, por sus siglas en inglés) y estrictos protocolos de custodia de archivos en las editoriales. La brecha analógica siempre estará presente; es decir, aunque las editoriales cuiden con recelo sus ficheros y a pesar de que estos internamente posean una programación que administre eficientemente los derechos de reproducción digitales, al restringir el número de copias o de dispositivos en que pueda leerse un ejemplar electrónico, el solo hecho de poder escanear o fotografiar la visualización de una página de un computador o de cualquier e-reader significa que la piratería será factible. No obstante, es sumamente interesante el comentario de Andrew Savikas, vicepresidente de iniciativas digitales de O’Reilly6, al responder una consulta sobre los DRM de sus e-books en el Primera Muestra Internacional y Encuentro del Libro Digital en la 23.ª Feria Internacional del Libro de Bogotá. Mencionó que la editorial O’Reilly estableció la política de c