Agenda Cultural UdeA - Año 2010 NOVIEMBRE - Page 13

ISBN 0124-0854 Nº 171 Noviembre de 2010 posición destacada en el ámbito de las soluciones integradas de edistribution para actores de la cadena del libro en Iberoamérica. Su modelo de e-books de descarga, en el que participan centenares de editoriales de diversos países asociadas a esta empresa, combinado con soluciones de Print On Demand (POD) y de gestión de catálogos editoriales, vislumbra las nuevas formas como se pueden hacer negocios, en un esquema donde los contenidos (impresos, electrónicos) están siempre disponibles para el lector (con stocks de 1 a 1), en dirección opuesta a los modelos tradicionales de distribución que todos conocemos hasta ahora. La incorporación de lectores electrónicos, pizarras digitales y otros dispositivos, con contenidos predefinidos, brillan por su diversidad y variedad. Recordemos la iniciativa en 2009 del actor Arnold Schwarzenegger como gobernador de California de reemplazar los voluminosos libros de texto por dispositivos con contenidos electrónicos para los estudiantes, iniciativa que parece cumplirse antes de dejar este cargo y que ya se ha replicado en otros lugares del globo, con los riesgos que ello implica, como no contar con los repertorios de contenidos necesarios para cada ámbito de intervención pedagógica o que se pongan los dispositivos, los que hemos denominado en este acápite “los cacharros”, por encima de los contenidos. Barnes & Noble acaba de lanzar Pubit!, herramienta de autoedición —self-publishing— para autores que no han logrado acceder a editoriales y que se suma al amplio repertorio de este tipo de servicios (como Lulu, Bubok, Authorhouse, entre otros). Es un tema que muchas veces se trata “con pinzas”, porque tiene amplias complejidades, comenzando por los propios modelos de negocio y la gran diferencia que existe entre un autor que edita su propio libro por medio de una de estas plataformas y otro que lo hace con el apoyo de una editorial. A cada cosa su lugar. No es nuestra intención hacer una oda a la tecnología, porque los extremos son viciosos y porque “los cacharros”, los avances y modelos de gestión que se derivan de las múltiples posibilidades que abre esta nueva industria deben estar al servicio de las personas, del lector, diríamos mejor. El libro electrónico no puede ser la vedette o un cliché al que se llega como un lugar común. Son muchos los retos que existen por delante y se requiere inteligencia para que esta etapa de cambio y de esfuerzos que demanda entender lo que vivimos, nos ponga en un estadio donde el desarrollo del libro pueda seguir siendo tan espectacular, como lo es hoy, pero con lineamientos que cimienten el camino seguro de la industria editorial. Apocalípticos e integrados… ¿la historia se repite? Algunos quizás tuvimos la fortuna de leer este clásico de Umberto Eco, modelo 65. Lo recuerdo en mis clases de teorías de la comunicación, por allá en la década del 90. Como se me ha pedido para este artículo prever un público amplio, cuestión que me parece bien, porque si la historia del libro está cambiando no debe serlo sólo para