Agenda Cultural UdeA - Año 2010 NOVIEMBRE - Page 12

ISBN 0124-0854 Nº 171 Noviembre de 2010 el libro está cambiando, mejor dicho, las formas de materializarlo han variado significativamente. No migrantes, migrantes digitales y nativos digitales son hoy tres públicos que acceden a los libros (a los contenidos, ya lo veremos) de manera diferente. Seguramente usted está entre los primeros o los segundos (aspiraríamos entusiastamente que hoy día todos, o casi todos los mayores de 30 años y menores de 80, fuésemos migrantes). Una forma de averiguarlo es saber si lee estas líneas en papel, en la pantalla de su computador, en un lector de libros con tinta electrónica, en una tableta o en su teléfono celular; claro, antes tendríamos que constatar si los editores de esta publicación han permitido y han dispuesto este contenido en estos múltiples formatos, otra cuestión problemática sobre el tema y que nos da luces para entender que el asunto va más allá del medio en el que se publique (por ello también le hemos pedido a los editores de la Agenda Cultural Universidad de Antioquia, que gentilmente nos han invitado a escribirlo, que el mismo esté licenciado bajo Creative Commons del tipo Atribución, donde cualquiera pueda copiarlo, distribuirlo, presentarlo públicamente o desarrollar trabajos derivados, siempre y cuando se reconozca y cite adecuadamente su fuente y autor original). La irrupción de los “cacharros” Algunas cifras de interés, vigentes al momento de escribir este artículo, llevan a reafirmar lo evidente: la preeminencia de una serie de tecnologías que se relacionan con múltiples formas de producción, promoción y comercialización de libros o contenidos. Veamos quizás las más representativas: Google, en su polémico proyecto de digitalización de libros, dio a conocer en la versión más reciente de la Feria del Libro de Frankfurt, que ya son más de 13 millones de libros digitales los que tiene en su proyecto y, de estos, 2 millones con derechos de autor vigentes; próximamente lanzará su versión comercial Google Editions que, sin duda, causará más controversia. De las cifras del International Digital Forum Publishers3 se deduce que para cada uno de los dos primeros trimestres del año 2010, la venta de libros electrónicos en los Estados Unidos estaba alrededor de los 90 millones de dólares en promedio. Estas ventas han significado un incremento para este año de más del 183% (con respecto a 2009) y cerca del 700% si se compara este periodo de 2010 con el respectivo de 2008. La tableta iPad de Apple ha vendido en el mundo cerca de 20 millones de unidades y se pronostican ventas de alrededor de 55 millones en 2011, lo que supone un crecimiento del 181%4 ; en Colombia ha vendido más d e 20 mil unidades, sólo tres semanas después de su lanzamiento en septiembre de 2010. Antes de terminar este año ya se tendrán otras marcas de tabletas compitiendo, intentando capturar las cuotas de mercado en el territorio colombiano. Entre sus variadas funciones se destaca la lectura de libros electrónicos desde las plataformas pertinentes y con el mayor número de contenidos disponibles, aspectos en los que se han afanado sus creadores. El reconocido distribuidor de contenidos digitales, Publidisa, España, toma cada vez más una