Agenda Cultural UdeA - Año 2007 SEPTIEMBRE - Page 24

ISBN 0124-0854 Nº 136 Septiembre de 2007 interpretando un el paternal y celestial, siempre fija desde arriba para anotar todos mis pecados cometidos aquí abajo. Yo llegaba de su casa traumatizada, sin poder ir al baño de miedo de que Alá me viera desnuda, avergonzada del cuerpo que me había dado. Infortunadamente, secularismo como completo desencantamiento con la vida política y cultural, y desconfiando de cualquier cosa, de todo lo asociado al Islam, la élite cultural turca también se perdió de esta tradición del Islam. Poco después, me mudé a la casa de mi otra abuela y entré así a un universo iridiscente, repleto de la tradición Islam y de sus supersticiones. Esta abuela era una anciana que vertía plomo derretido para espantar el mal de ojo, leía en las tazas de café y me había enseñado a no pararme en los umbrales donde los djinn bailaban en la noche. Era una seguidora de la religión del amor. Para ella, Alá no era un Dios a quien temer, sino un Dios para amar. De hecho, la mirada celestial, si bien nos observaba constantemente, de cuando en cuando parpadeaba como la de cualquier otro ojo. Estos momentos de parpadeo eran los tiempos de libertad, cuando podíamos ser invisibles para Dios. “Seguro, las autoridades religiosas son rígidas, y algunas enseñanzas son limitantes, pero no te preocupes”, decía, “pues ellas son ladrillos y tu eres agua. Se quedarán quietas y tu vas a fluir”. Ella fue quien me enseñó todo sobre el agua. El amor y la fe podrían ser justo como el agua, así de fluidos. Dudo si he logrado alcanzar el camino del agua en el amor y en la fe, pero eventualmente fue ese el camino que siguió mi escritura de ficción. Fachada de la Ince Minare Medresesi de Konia (1265) Dentro de este cuadro de rupturas, ¿cómo puede una mujer novelista turca acercarse al erotismo y a la sexualidad en sus escritos? El género es, de hecho, una profunda escisión en la sociedad turca, como lo es la edad. A pesar de que la sociedad sea joven, las morales establecidas reverencian a los ancianos y atribuyen sabiduría y autoridad a la edad avanzada. De igual forma, en un intento por desarrollar estrategias para lidiar con el problema de la sexualidad, las mujeres escritoras turcas, así como las mujeres escritoras del Medio Oriente, en general, han