Agenda Cultural UdeA - Año 2007 OCTUBRE - Page 32

ISBN 0124-0854 Nº 137 Octubre de 2007 usted no expresa su preferencia, elegiré un poema al azar”. Comenzó a oírse una suave música de fondo. “Sara Teasdale. Según recuerdo, su favorito...” Vendrán las lluvias suaves y el olor a tierra Y el leve ruido del vuelo de las golondrinas El canto nocturno de los sapos en los charcos La trémula blancura del ciruelo silvestre Los ruiseñores con sus plumas de fuego Silbando sus caprichos en la alambrada Y ninguno sabrá si hay guerra Ni le importará el final, cuando termine A nadie le importaría, ni al pájaro ni al árbol, Si desapareciera la humanidad Ni la primavera, al despertar al alba, Se enteraría de que ya no estamos. El fuego ardía en la chimenea de piedra y el cigarro cayó en un montículo de ceniza en el cenicero. Los sillones vacíos se miraban entre las paredes silenciosas, y sonaba la música. A las diez la casa comenzó a apagarse. Soplaba el viento. Una rama caída de un árbol golpeó contra la ventana de la cocina. Un frasco de solvente se hizo añicos sobre la cocina. ¡La habitación ardió en un instante! “¡Fuego!” gritó una voz. Se encendieron las luces de la casa, las bombas de agua de los cielos rasos comenzaron a funcionar. Pero el solvente se extendió sobre el linóleo, lamiendo, devorando, bajo la puerta de la cocina, mientras las voces