Agenda Cultural UdeA - Año 2005 DICIEMBRE - Page 31

ISBN 0124-0854 Nº 117 Diciembre 2005 haciendo muñecos para los chicos pobres en su habitación. Poniéndose boca abajo cerró los dos puños, apoyó uno encima del otro y acomodó el mentón sobre el de arriba. Pregúntame algo más, Sybil -dijo-o Tienes un traje de baño muy lindo. Si hay algo que me gusta, es un traje de baño azul. Sybil lo miró fijo, y después contempló su barriga sentado ahí, tocando. Y tú te habías perdido de vista totalmente y vino Sharon Lipschutz y se sentó a mi lado. No podía sacarla de un empujón ¿no es cierto? -Sí que podías. -Ah, no. No era posible -dijo el joven-o Pero ¿sabes lo que hice, en cambio? -¿Qué? -Hice de cuenta que eras tú. Sybil inmediatamente bajó la cabeza y empezó a cavar en la arena: Vamos al agua -dijo. -Bueno -replicó el joveno Creo que puedo arreglarme para hacerlo. La próxima vez, sácala de un empujón -dijo Sybil. -¿Que saque a quién? -A Sharon Lipschutz. -Ah, Sharon Lipschutz -dijo él-. iCómo aparece siempre ese nombre! Mezcla de recuerdos y deseos -repentinamente se puso de pie y miró el mar-o Sybil dijo-, ya sé lo que sobresaliente. -Este es amarillo-dijo-. Es amarillo. -¿En serio? Acércate un poco más. Sybil dio un paso adelante. -Tienes toda la razón del mundo. Qué tonto soy. -¿Vas a ir al agua?-dijo Sybil. -Lo estoy considerando seriamente, Sybil. Lo estoy pensando muy en serio, si quieres saberlo. Sybil hundió los dedos en el flotador de goma que el joven usaba a veces como almohadón. -Necesita aire-dijo. -Es verdad. Necesita más aire de lo que estoy dispuesto a reconocer -retiró los puños y dejó que el mentón descansara en la arenao Sybil-dijo-, estás muy linda. Es un gusto verte. Cuéntame algo acl18 de ti -estiró los brazos hacia adelante y tomó en sus manos los dos tobillos de Sybil-. Yo soy podemos hacer. Vamos a tratar de pescar un pez banana. -¿Un qué? -Un pez banana -dijo, y desanudó el cinto de su salida de baño. Se la quitó. Tenía los hombros blancos y angostos y el pantalón de baño era azul eléctrico. Plegó la salida, primero a lo largo, después en tres dobleces. Desenrolló la capricorniano. ¿Cuál es tu signo? -Sharon Lipschutz dijo que la dejaste sentarse a tu lado en el taburete del piano-dijo Sybil. ¿Sharon Lipschutz dijo eso? Sybil asintió enérgicamente. Le soltó los tobillos, encogió los brazos y recostó el costado de la cara en el antebrazo derecho. -Bueno -dijo-o Tú sabes cómo son estas cosas, Sybil. Yo estaba toalla que había puesto sobre los ojos, la tendió sobre la arena y puso encima la salida plegada. Se agachó, recogió el flotador y lo sujetó bajo su brazo derecho. Luego, con la mano izquierda tomó la de Sybil. Los dos echaron a andar hacia el mar. -Me imagino que ya habrás visto unos cuantos peces