Agenda Cultural UdeA - Año 2003 OCTUBRE - Page 22

ISBN 0124-0854 Nº 93 Octubre 2003 integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia". Así, pues, para ser considerado un patrimonio mundial, un sitio debe constituir un logro artístico único o una obra maestra del genio creador; haber ejercido una influencia especialmente, por la riqueza cultural que suponen para la sociedad. La heroica Cartagena, su puerto, murallas y el conjunto de sus monumentos, fue declarada patrimonio de la humanidad en 1984. Allí, entre edificios coloridos e iglesias enormes, entre calles empedradas y una muralla que lo vigila todo, se evoca la historia de la conquista y la colonia, y se tejen las nuevas expresiones culturales del país, que abarcan desde la mezcla gastronómica y musical, hasta las artesanías de las etnias indígenas. Cartagena de Indias, una de las ciudades hispanoamericanas que mejor conserva el pasado colonial, goza de una situación privilegiada: la bahía donde se encuentra y el oro de las tumbas de la cultura sinú que Pedro de Heredia descubrió en los valles cercanos, favorecieron su desarrollo y la convirtieron en uno de los principales puertos de enlace entre España y sus colonias americanas. Protegida por sus monumentales murallas, La heroica consolidó una variada cultura, enriquecida en sus primeros años por el mestizaje inevitable entre españoles e indígenas, y después por la presencia de los africanos esclavizados y por comerciantes de otras latitudes, como los árabes -conocidos como turcos-, que en el siglo XIX cambiaron su paisaje a partir comercios donde ofrecían exóticas mercancías a los pobladores. La considerable durante un periodo de la historia o dentro de un área cultural del mundo, sobre la evolución de la arquitectura, las artes monumentales o el planteamiento urbano y paisajístico. De igual forma, el lugar debe ser y aportar un testimonio único, o por lo menos excepcional, de una civilización desaparecida; y estar directa y perceptiblemente asociado con sucesos, ideas o creencias de importancia universal excepcional. La conservación intenta conjugar pasado, presente y futuro; es decir, preservar la singularidad y encontrar un equilibrio entre las funciones que una ciudad desempeña y que permiten que pueda definirse como un asentamiento vivo. Va más allá de los aspectos físicos o materiales: las ciudades o lugares patrimonio de la humanidad no pueden ser museos estáticos que carecen de vida, sino valiosos espacios que mantienen su identidad, a la vez que se acomodan al paso del tiempo. En Colombia, cinco lugares tienen esta categoría, y muchos otros han sido clasificados como monumentos nacionales, es decir, que deben ser cuidados